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La Casa Blanca impone nuevas restricciones al acceso de periodistas a su oficina de prensa por razones de seguridad

La medida, que requiere cita previa para acceder a despachos clave, ha generado preocupaciones entre los corresponsales por la transparencia del gobierno.

Publicado: 1 de noviembre de 2025, 07:42

En un reciente anuncio, la Casa Blanca ha decidido restringir parcialmente el acceso de los periodistas acreditados a áreas distinguidas de su oficina de prensa, una medida que ha sido objeto de debate y preocupación entre los profesionales de los medios. Esta decisión se justifica, según un memorando del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), en la necesidad de manejar información que se considera "sensible".

A partir de ahora, los periodistas deberán obtener una cita previa para acceder a la Sala 140 del Ala Oeste, conocida también como "sala de prensa superior", donde operan los principales directivos de comunicación de la Casa Blanca, incluida la portavoz Karoline Leavitt y el director de comunicaciones Steven Cheung. Este cambio se produce en un contexto en el que se argumenta que se han producido violaciones de la privacidad y de la seguridad. Steven Cheung, en un post en la red social X, reveló que algunos reporteros han sido sorprendidos grabando en secreto video y audio de las oficinas y tomando fotografías de información confidencial sin autorización.

Sin embargo, esta decisión no ha sido bien recibida por la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, que ha manifestado su oposición a lo que consideran un intento de limitar la cobertura informativa en áreas que tradicionalmente se han mantenido abiertas. Los corresponsales sostienen que el acceso directo a los responsables de comunicación es esencial para el periodismo, y las nuevas limitaciones son vistas como un obstáculo significativo para mantener a la administración bajo escrutinio. Esta medida también ha generado un eco de políticas similares implementadas en el Pentágono, que alertan sobre periodistas como "un riesgo para la seguridad" al buscar información sensible. La Asociación ha destacado que estas restricciones afectan la capacidad de la prensa para interrogar a los funcionarios y garantizar la transparencia al gobierno, lo que podría perjudicar al público estadounidense.