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La banca modula su financiación hacia renovables mientras se dispara la inversión privada en defensa
Las entidades financieras reducen créditos a proyectos solares y eólicos, mientras los fondos capitalizan en el aumento del gasto militar.
Publicado: 7 de enero de 2026, 16:42
En un contexto económico cambiante, la financiación de proyectos renovables ha comenzado a verse afectada por una nueva tendencia en el mercado financiero. Las entidades bancarias, tras un periodo de gran inversión en energías renovables, han decidido moderar sus aportes económicos hacia este sector debido a factores que han influido en sus perspectivas de rentabilidad. En contraste, los fondos de inversión privados han apostado fuertemente por el sector de defensa, llevando a cabo adquisiciones que alcanzan cifras récord.
La banca ha alterado su enfoque hacia las energías renovables, siendo más selectiva en la financiación de proyectos, lo que ha generado un clima de cautela, mientras que, por su parte, el sector de defensa ha visto un auge significativo en el último año, impulsado por el aumento del gasto militar a nivel global. Inversores privados están capitalizando esta agitación política, lo que ha motivado a gobiernos a incrementar sus presupuestos de defensa.
En este nuevo panorama, la inversión en energía renovable enfrenta desafíos, mientras que los recursos fluyen hacia industrias con mayores certezas de retorno, planteando preguntas sobre el futuro equilibrio entre la sostenibilidad y la seguridad.
La banca ha alterado su enfoque hacia las energías renovables, siendo más selectiva en la financiación de proyectos, lo que ha generado un clima de cautela, mientras que, por su parte, el sector de defensa ha visto un auge significativo en el último año, impulsado por el aumento del gasto militar a nivel global. Inversores privados están capitalizando esta agitación política, lo que ha motivado a gobiernos a incrementar sus presupuestos de defensa.
En este nuevo panorama, la inversión en energía renovable enfrenta desafíos, mientras que los recursos fluyen hacia industrias con mayores certezas de retorno, planteando preguntas sobre el futuro equilibrio entre la sostenibilidad y la seguridad.