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La Audiencia Nacional archiva por segunda vez el caso Pegasus por falta de cooperación de Israel en la investigación de espionaje a Pedro Sánchez
El juez José Luis Calama lamenta la frustración de la ejecución de las comisiones rogatorias solicitadas a Tel Aviv
Publicado: 28 de enero de 2026, 07:00
La Audiencia Nacional ha decidido archivar por segunda vez el caso Pegasus, que investiga el espionaje a los teléfonos del presidente Pedro Sánchez y varios ministros, debido a la falta de cooperación de Israel. El juez José Luis Calama ha indicado que la ausencia de respuesta a las comisiones rogatorias bloquea el avance en la investigación y la identificación de los responsables.
Iniciada en 2022 después de denuncias sobre el uso del software Pegasus, la causa fue archivada por primera vez en julio de 2023 por falta de colaboración israelí, aunque se reabrió en abril de 2024 con información desde Francia, la cual no aportó novedades. La falta de respuesta constante de Israel ha sido criticada por el juez, quien ha señalado que esto constituye un obstáculo inquebrantable para la justicia, aunque deja abierta la posibilidad de reabrir el caso ante nuevas pruebas.
El contexto de tensión entre España y Marruecos, junto a la falta de cooperación externa, complica aún más el caso, que parece estancado dado que no hay indicios claros sobre la autoría del hackeo, además de que el código malicioso utilizado no facilita la identificación del origen del espionaje.
Iniciada en 2022 después de denuncias sobre el uso del software Pegasus, la causa fue archivada por primera vez en julio de 2023 por falta de colaboración israelí, aunque se reabrió en abril de 2024 con información desde Francia, la cual no aportó novedades. La falta de respuesta constante de Israel ha sido criticada por el juez, quien ha señalado que esto constituye un obstáculo inquebrantable para la justicia, aunque deja abierta la posibilidad de reabrir el caso ante nuevas pruebas.
El contexto de tensión entre España y Marruecos, junto a la falta de cooperación externa, complica aún más el caso, que parece estancado dado que no hay indicios claros sobre la autoría del hackeo, además de que el código malicioso utilizado no facilita la identificación del origen del espionaje.