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La ambición de Trump sobre Groenlandia genera tensiones en la OTAN y desafía a Dinamarca en un momento crítico para Europa
Las declaraciones del presidente estadounidense levantan alarmas sobre la seguridad y la cohesión de la alianza militar en el contexto de la escalada de tensiones en el Ártico.
Publicado: 11 de enero de 2026, 01:06
La reciente escalada de tensiones en la política exterior de Estados Unidos, impulsada por las ambiciones de Donald Trump hacia Groenlandia, ha encendido alarmas en la ONU y entre los aliados de la OTAN, provocando un debate sobre la estabilidad de la relación transatlántica. Trump ha reiterado que la seguridad nacional de Estados Unidos depende cada vez más del control sobre Groenlandia, un territorio autónomo que pertenece a Dinamarca, lo que ha llevado a crecientes preocupaciones entre sus aliados europeos.
Las declaraciones de Trump, donde no descarta el uso de la fuerza militar para consolidar su control sobre Groenlandia, han sido recibidas con un fuerte rechazo por parte del gobierno danés y la comunidad internacional. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha catalogado estas afirmaciones como inaceptables, subrayando que “nuestra isla no está en venta”. Además, advirtieron que cualquier ataque militar de Estados Unidos a un aliado de la OTAN podría significar el colapso de la alianza.
Las iniciativas y estrategias del presidente Trump hacia Groenlandia han dejado en claro que su administración busca consolidar el poderío de Estados Unidos, pero el modo de abordar estas cuestiones podría remecer el fundamento de la OTAN, obligando a Europa a reconsiderar su dependencia en el marco de la seguridad brindada por Estados Unidos.
Las declaraciones de Trump, donde no descarta el uso de la fuerza militar para consolidar su control sobre Groenlandia, han sido recibidas con un fuerte rechazo por parte del gobierno danés y la comunidad internacional. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha catalogado estas afirmaciones como inaceptables, subrayando que “nuestra isla no está en venta”. Además, advirtieron que cualquier ataque militar de Estados Unidos a un aliado de la OTAN podría significar el colapso de la alianza.
Las iniciativas y estrategias del presidente Trump hacia Groenlandia han dejado en claro que su administración busca consolidar el poderío de Estados Unidos, pero el modo de abordar estas cuestiones podría remecer el fundamento de la OTAN, obligando a Europa a reconsiderar su dependencia en el marco de la seguridad brindada por Estados Unidos.