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Kiritimati y otras islas del Pacífico dan la bienvenida al 2026 con celebraciones y eventos marcados por la seguridad
Las festividades en Sídney se ven afectadas por un atentado reciente mientras se dan la bienvenida al nuevo año en todo el mundo.
Publicado: 1 de enero de 2026, 01:56
En la noche del 31 de diciembre, la isla de Kiritimati en Kiribati y otros territorios del Pacífico Sur como Samoa y Tonga fueron los primeros lugares en recibir el año 2026, gracias a su ubicación en husos horarios adelantados. La medianoche en estas islas marcaba las 10:00 horas del 31 de diciembre en GMT, lo que permitió a muchos anticipar su celebración del nuevo año. En Nueva Zelanda, las Islas Chatham y Auckland también celebraron, con fuegos artificiales iluminando el cielo, mientras que Sídney, conocida por su espectacular show de fuegos artificiales, se enfrentó a desafíos debido a un atentado terrorista que dejó 15 muertos en un evento previo.
Las festividades en Bondi fueron suspendidas, lo que afectó notablemente la atmósfera de celebración en Sídney, que se mantuvo bajo fuerte vigilancia policial. Mientras tanto, otros lugares del mundo se preparaban para celebrar el 2026, conformando una mezcla de alegría y reconocimiento a las preocupaciones de seguridad que influían en las festividades. A medida que el reloj avanzaba, países como Argentina y Chile también se unieron a la recepción del nuevo año, reflejando el entusiasmo global por estas celebraciones.
La magnitud del Año Nuevo mundial se combinó con una consciencia sobre la seguridad, destacando cómo eventos locales, como el ataque en Sídney, cambian el tono de las festividades. Este contexto global resalta las diferencias en la celebración, a pesar de las situaciones adversas en ciertas regiones.
Las festividades en Bondi fueron suspendidas, lo que afectó notablemente la atmósfera de celebración en Sídney, que se mantuvo bajo fuerte vigilancia policial. Mientras tanto, otros lugares del mundo se preparaban para celebrar el 2026, conformando una mezcla de alegría y reconocimiento a las preocupaciones de seguridad que influían en las festividades. A medida que el reloj avanzaba, países como Argentina y Chile también se unieron a la recepción del nuevo año, reflejando el entusiasmo global por estas celebraciones.
La magnitud del Año Nuevo mundial se combinó con una consciencia sobre la seguridad, destacando cómo eventos locales, como el ataque en Sídney, cambian el tono de las festividades. Este contexto global resalta las diferencias en la celebración, a pesar de las situaciones adversas en ciertas regiones.