Progresista 75%Conservador 25%
Kim Ju-ae refuerza su posición como posible heredera del régimen norcoreano tras múltiples apariciones públicas con su padre.
La hija de Kim Jong-un continúa ganando visibilidad en actos oficiales, alimentando las especulaciones sobre su futuro liderazgo.
Publicado: 2 de enero de 2026, 20:03
La figura de Kim Ju-ae, la hija de Kim Jong-un, ha cobrado un protagonismo inusual en la esfera pública de Corea del Norte, alimentando las especulaciones sobre su posible designación como heredera del régimen. Recientemente, la joven fue vista inaugurando un hotel de lujo junto a su padre, una acción que refuerza su estatus en la línea de sucesión. En sus escasas apariciones públicas, ha destacado en más de 40 actos oficiales, resaltando un cambio en las estrategias de comunicación del régimen norcoreano.
El 2 de enero de 2026, Kim Ju-ae realizó su primera visita al Palacio del Sol de Kumsusan, mausoleo donde descansan los restos de sus antepasados. Este evento fue considerado un paso significativo en su proyección como sucesora y fue acompañado de un notable despliegue mediático, aumentando así las especulaciones sobre su futuro papel en la política norcoreana. La creciente visibilidad de Kim Ju-ae se interpreta como parte de una estrategia más amplia del régimen para asegurar la dinastía Kim, desafiando las normas tradicionales de su sociedad patriarcal.
Aunque su posición es en ascenso, Kim Ju-ae aún no ocupa cargos oficiales ni ha hecho declaraciones públicas, lo que genera interrogantes sobre su futuro como líder. A pesar de los posibles obstáculos, su creciente protagonismo representa un avance significativo en términos de representación femenina en el liderazgo norcoreano.
El 2 de enero de 2026, Kim Ju-ae realizó su primera visita al Palacio del Sol de Kumsusan, mausoleo donde descansan los restos de sus antepasados. Este evento fue considerado un paso significativo en su proyección como sucesora y fue acompañado de un notable despliegue mediático, aumentando así las especulaciones sobre su futuro papel en la política norcoreana. La creciente visibilidad de Kim Ju-ae se interpreta como parte de una estrategia más amplia del régimen para asegurar la dinastía Kim, desafiando las normas tradicionales de su sociedad patriarcal.
Aunque su posición es en ascenso, Kim Ju-ae aún no ocupa cargos oficiales ni ha hecho declaraciones públicas, lo que genera interrogantes sobre su futuro como líder. A pesar de los posibles obstáculos, su creciente protagonismo representa un avance significativo en términos de representación femenina en el liderazgo norcoreano.