Progresista 39.4%Conservador 60.6%
Kilmar Abrego, el inmigrante salvadoreño liberado, enfrenta amenaza de deportación a Uganda tras error del gobierno de EE.UU.
Tras ser deportado erróneamente y encarcelado, Abrego fue liberado mientras espera un juicio por tráfico de personas.
Publicado: 23 de agosto de 2025, 18:53
Kilmar Abrego García, un inmigrante salvadoreño, fue liberado el pasado 22 de agosto de 2025 de una prisión en Tennessee, donde había estado detenido bajo cargos de tráfico de personas. Su liberación se produce tras haber sido deportado a El Salvador por error en marzo. Abrego había estado luchando para regularizar su situación en EE.UU. durante más de diez años y su arresto en 2022 se dio durante un control de tráfico, donde transportaba a personas indocumentadas, lo que llevó a la acusación de tráfico de personas.
Abrego enfrenta ahora la amenaza de ser deportado a Uganda en un plazo corto. Su equipo legal argumenta que este posible movimiento representa un riesgo significativo para su seguridad, ya que no tiene familia en ese país. Las declaraciones de funcionarios gubernamentales, incluida la secretaria de Seguridad Nacional, han generado una gran polarización en el caso, con alegaciones de que Abrego representa una amenaza para la seguridad nacional, lo que ha provocado la indignación de defensores de derechos humanos que ven esto como un ejemplo de la brutalidad de las políticas migratorias actuales.
A pesar de su liberación, el futuro de Abrego es incierto, ya que deberá regresar a las oficinas de inmigración y enfrentar un juicio programado, en un contexto en que su caso ha captado la atención de organizaciones y políticos que critican las políticas de inmigración de la administración actual.
Abrego enfrenta ahora la amenaza de ser deportado a Uganda en un plazo corto. Su equipo legal argumenta que este posible movimiento representa un riesgo significativo para su seguridad, ya que no tiene familia en ese país. Las declaraciones de funcionarios gubernamentales, incluida la secretaria de Seguridad Nacional, han generado una gran polarización en el caso, con alegaciones de que Abrego representa una amenaza para la seguridad nacional, lo que ha provocado la indignación de defensores de derechos humanos que ven esto como un ejemplo de la brutalidad de las políticas migratorias actuales.
A pesar de su liberación, el futuro de Abrego es incierto, ya que deberá regresar a las oficinas de inmigración y enfrentar un juicio programado, en un contexto en que su caso ha captado la atención de organizaciones y políticos que critican las políticas de inmigración de la administración actual.