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Kiko Hernández y Fran Antón continúan su lucha contra el cierre de su bar en Melilla con huelgas de hambre

La clausura del local 'El Cielo' ha llevado a la pareja a emprender protestas en defensa de su proyecto empresarial

Publicado: 13 de diciembre de 2025, 06:36

Kiko Hernández y Fran Antón están enfrentando una situación crítica tras el cierre de su bar 'El Cielo' en Melilla, lo que ha generado una ola de atención mediática. Fran Antón fue el primero en encadenarse a la puerta del establecimiento y comenzar una huelga de hambre, denunciando la falta de apoyo institucional y las repercusiones del cierre en su vida y en la comunidad. Luego de ser hospitalizado por deshidratación, Kiko Hernández también inició su propia huelga de hambre, reafirmando su determinación de visibilizar la injusticia que sienten en relación a las autoridades locales. Tras un descanso debido a su ingreso hospitalario, Kiko ha decidido reanudar su huelga en solitario, prometiendo que luchará hasta el final, a pesar de las acusaciones de la autoridad portuaria en cuanto a la falta de licencias necesarias para su negocio.

Ambos han expresado que el cierre de su bar no solo afecta sus vidas personales, sino que también se percibe como un ataque a un espacio cultural y social que buscaban ofrecer. Señalan un clima de hostilidad hacia ellos, relacionado con su imagen pública. Recientemente, Kiko ha hablado sobre la difamación a la que se han enfrentado, señalando un video manipulado que se utilizó para intensificar el acoso político en su contra, lo que plantea interrogantes sobre la verdadera razón detrás del cierre del bar. Ellos sostienen que la persecución institucional podría estar motivada por su promoción de Melilla como destino turístico, algo que, según ellos, no es bien recibido por algunos sectores.

Tras el ingreso de Fran, Kiko ha manifestado sus intenciones en entrevistas recientes, destacando que "voy a estar aquí hasta el final", en respuesta a la presión de las autoridades y el desmantelamiento de su negocio por un grupo de inversión mexicano que busca controlar la zona portuaria donde se ubica su establecimiento. Con el apoyo de la comunidad y otros sectores empresariales, la lucha de Kiko y Fran se mantiene, buscando no solo reabrir su bar, sino también generar un diálogo sobre la importancia del emprendimiento local y los derechos de los empresarios. Mientras continúan su protesta en condiciones precarias, se espera que la presión mediática influya en el futuro de 'El Cielo' y la respuesta de las autoridades locales. A medida que la situación se desarrolla, la pareja se encuentra en el centro de una controversia que ha captado la atención de medios nacionales, reflejando la tensión entre los intereses locales y los de los emprendedores.