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Kiki, la oveja discapacitada que aprendió a conducir su carrito motorizado y inspira a los niños con discapacidad
La historia de superación de Kiki ha dado la vuelta al mundo por su espíritu resiliente y carisma.
Publicado: 24 de agosto de 2025, 18:48
En un santuario de animales en Dartmouth, Massachusetts, Kiki, una oveja con serias limitaciones físicas, ha aprendido a manejar un carrito motorizado adaptado a sus necesidades. Esta historia de superación ha inspirado a muchos, ya que Kiki, tras ser rechazada al nacer, fue acogida por el santuario Don’t Forget Us, Pet Us, donde se implementaron terapias. Los voluntarios descubrieron que Kiki podía moverse utilizando su cabeza, lo que llevó a la adaptación de un carrito motorizado que le dio la independencia que necesitaba.
Desde que comenzó a usar su carrito, Kiki se ha convertido en una residente activa del santuario, disfrutando de diversas actividades y visitando escuelas para conectar con niños con discapacidades. Su carisma y personalidad han hecho de ella un símbolo de resiliencia, mostrando que a pesar de las limitaciones se puede disfrutar de la vida. Además, su historia ha ganado popularidad en redes sociales, donde su video viral ha atraído la atención de miles de usuarios.
La historia de Kiki resalta la importancia de la inclusión y la empatía hacia todos los seres, recordándonos la fuerza del espíritu y cómo una discapacidad no impide llevar una vida llena de alegría.
Desde que comenzó a usar su carrito, Kiki se ha convertido en una residente activa del santuario, disfrutando de diversas actividades y visitando escuelas para conectar con niños con discapacidades. Su carisma y personalidad han hecho de ella un símbolo de resiliencia, mostrando que a pesar de las limitaciones se puede disfrutar de la vida. Además, su historia ha ganado popularidad en redes sociales, donde su video viral ha atraído la atención de miles de usuarios.
La historia de Kiki resalta la importancia de la inclusión y la empatía hacia todos los seres, recordándonos la fuerza del espíritu y cómo una discapacidad no impide llevar una vida llena de alegría.