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Julio Iglesias se defiende de acusaciones de agresión sexual publicando mensajes de ex empleadas mientras la Fiscalía archiva el caso
Las extrabajadoras, que trabajaron en sus mansiones en el Caribe, acusan al cantante de agresiones graves, mientras este niega los hechos y publica evidencias a su favor.
Publicado: 31 de enero de 2026, 20:33
Julio Iglesias enfrenta acusaciones de agresiones sexuales por parte de dos extrabajadoras que laboraron en sus mansiones en República Dominicana y las Bahamas. Estas mujeres, respaldadas por la ONG Women's Link Worldwide, denunciaron ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional, incluyendo alegaciones graves de trata de personas y agresiones sexuales que habrían ocurrido en 2021.
El 23 de enero, la Fiscalía decidió archivar el caso debido a la falta de jurisdicción, ya que los hechos denunciados ocurrieron fuera del territorio español y las denunciantes no mantenían vínculos relevantes con el país. En respuesta, Iglesias ha publicado en Instagram mensajes de WhatsApp que, según él, respaldan su defensa y demuestran la falsedad de las acusaciones, aunque las denunciantes destacan la importancia del contexto y la dinámica de poder en las mansiones donde trabajaban.
El escándalo ha atraído la atención mediática internacional y ha suscitado discusión sobre la responsabilidad de figuras públicas. El caso, ahora archivado, pone de relieve la necesidad de un enfoque más riguroso para abordar las denuncias de abuso en el ámbito laboral y proteger a las víctimas.
El 23 de enero, la Fiscalía decidió archivar el caso debido a la falta de jurisdicción, ya que los hechos denunciados ocurrieron fuera del territorio español y las denunciantes no mantenían vínculos relevantes con el país. En respuesta, Iglesias ha publicado en Instagram mensajes de WhatsApp que, según él, respaldan su defensa y demuestran la falsedad de las acusaciones, aunque las denunciantes destacan la importancia del contexto y la dinámica de poder en las mansiones donde trabajaban.
El escándalo ha atraído la atención mediática internacional y ha suscitado discusión sobre la responsabilidad de figuras públicas. El caso, ahora archivado, pone de relieve la necesidad de un enfoque más riguroso para abordar las denuncias de abuso en el ámbito laboral y proteger a las víctimas.