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Jaume Collboni enfrenta nuevamente la cuestión de confianza, pero asegura la aprobación de presupuestos para 2026
A pesar de perder la votación, el alcalde de Barcelona podría lograr que las cuentas se ejecuten el 1 de enero si no hay moción de censura.
Publicado: 26 de noviembre de 2025, 13:28
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, se ha enfrentado a la cuestión de confianza por segunda vez en su mandato para asegurar la aprobación de los presupuestos del próximo año. En una votación celebrada el 26 de noviembre de 2025, Collboni no logró los apoyos necesarios, ya que solo recibió el respaldo de su partido, el PSC, y de ERC. Con 15 votos a favor, los 10 del PSC y los 5 de ERC, la oposición, que se abstuvo en su mayoría, sumó votos en contra de Junts, PP y Vox, lo que resultó en una clara derrota en esta crucial sesión.
Collboni había vinculado la aprobación de los presupuestos a la cuestión de confianza, un mecanismo que se puede usar solo dos veces en una legislatura. A pesar de la derrota en la votación, las cuentas, que ascienden a más de 4.000 millones de euros, se aprobarán automáticamente si la oposición no presenta una moción de censura en un plazo de 30 días laborales. Durante el pleno, el teniente de alcaldía de Economía, Jordi Valls, defendió las cuentas afirmando que reflejan las necesidades de Barcelona. Valls destacó que estas son las cuentas más expansivas de la historia de la ciudad y que se logrará su aprobación sin incrementar impuestos a las familias, pymes y autónomos.
Sin embargo, la respuesta de los Comuns fue crítica, indicando que el alcalde no cuenta con su confianza. Tal y como ha indicado Gemma Tarafa, portavoz del grupo de BComú, el alcalde no ha demostrado un diálogo adecuado con los ciudadanos y sus respuestas no abordan los problemas reales. El tiempo corre a favor de Collboni si la oposición no logra unirse para presentar un candidato alternativo antes de que finalice el plazo. Si no se produce una moción de censura, los presupuestos entrarán en vigor el 1 de enero de 2026, lo que se considera una victoria estratégica para Collboni. En sus declaraciones, el alcalde también mencionó que estos presupuestos representan un paso importante para garantizar el derecho a quedarse en Barcelona y abordar las políticas de vivienda y seguridad, apuntando que son el resultado de acuerdos alcanzados con ERC y algunas negociaciones con Comuns y grupos de la derecha. Collboni enfatizó que este escenario es similar al de 2024, pero con la diferencia clave de que este año las cuentas entrarán en vigor a partir de enero. Además, si la oposición no se presenta durante el plazo estipulado, se perfeccionará la aprobación automática el 29 de diciembre. Este presupuesto incluye importantes inversiones en servicios públicos, políticas sociales y el aumento de equipamientos en la ciudad, buscando mejorar la calidad de vida de los barceloneses.
Collboni había vinculado la aprobación de los presupuestos a la cuestión de confianza, un mecanismo que se puede usar solo dos veces en una legislatura. A pesar de la derrota en la votación, las cuentas, que ascienden a más de 4.000 millones de euros, se aprobarán automáticamente si la oposición no presenta una moción de censura en un plazo de 30 días laborales. Durante el pleno, el teniente de alcaldía de Economía, Jordi Valls, defendió las cuentas afirmando que reflejan las necesidades de Barcelona. Valls destacó que estas son las cuentas más expansivas de la historia de la ciudad y que se logrará su aprobación sin incrementar impuestos a las familias, pymes y autónomos.
Sin embargo, la respuesta de los Comuns fue crítica, indicando que el alcalde no cuenta con su confianza. Tal y como ha indicado Gemma Tarafa, portavoz del grupo de BComú, el alcalde no ha demostrado un diálogo adecuado con los ciudadanos y sus respuestas no abordan los problemas reales. El tiempo corre a favor de Collboni si la oposición no logra unirse para presentar un candidato alternativo antes de que finalice el plazo. Si no se produce una moción de censura, los presupuestos entrarán en vigor el 1 de enero de 2026, lo que se considera una victoria estratégica para Collboni. En sus declaraciones, el alcalde también mencionó que estos presupuestos representan un paso importante para garantizar el derecho a quedarse en Barcelona y abordar las políticas de vivienda y seguridad, apuntando que son el resultado de acuerdos alcanzados con ERC y algunas negociaciones con Comuns y grupos de la derecha. Collboni enfatizó que este escenario es similar al de 2024, pero con la diferencia clave de que este año las cuentas entrarán en vigor a partir de enero. Además, si la oposición no se presenta durante el plazo estipulado, se perfeccionará la aprobación automática el 29 de diciembre. Este presupuesto incluye importantes inversiones en servicios públicos, políticas sociales y el aumento de equipamientos en la ciudad, buscando mejorar la calidad de vida de los barceloneses.