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Japón conmemora el 80 aniversario de su rendición en la Segunda Guerra Mundial con remordimientos y presiones diplomáticas de China
En la ceremonia, el emperador Naruhito y el primer ministro Shigeru Ishiba recordaron las lecciones de la guerra mientras China expresó su descontento por la historia reciente.
Publicado: 15 de agosto de 2025, 11:43
Este 15 de agosto, Japón ha conmemorado el 80º aniversario de su rendición en la Segunda Guerra Mundial con un acto celebrado en el Nippon Budokan de Tokio, donde asistieron cerca de 4.500 personas, entre las que se encontraban el emperador Naruhito, la emperatriz Masako y el primer ministro Shigeru Ishiba. Durante este evento solemne, los dignatarios japoneses expresaron remordimientos por las pérdidas sufridas y reafirmaron su deseo de contribuir a un mundo en paz.
El primer ministro Ishiba destacó la importancia de recordar las lecciones aprendidas durante la contienda y el compromiso de Japón de nunca más librar una guerra. El emperador Naruhito expresó un "profundo y renovado sentimiento de dolor" por las vidas perdidas y por el sufrimiento que aún persiste en las familias de las víctimas. Sin embargo, la conmemoración se ha visto empañada por las tensiones con China, donde el ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, acusó a Japón de distorsionar su historia militarista.
Aunque el acto se centró en el recuerdo y el arrepentimiento, se mencionó que algunos líderes políticos japoneses visitaron el controvertido santuario Yasukuni, lo que generó reacciones negativas en Pekín y destacó la complejidad de las relaciones asiáticas. Japón se encuentra en un delicado equilibrio: reafirmando su compromiso con la paz al recordar su historia, mientras enfrenta presiones diplomáticas significativas de sus vecinos.
El primer ministro Ishiba destacó la importancia de recordar las lecciones aprendidas durante la contienda y el compromiso de Japón de nunca más librar una guerra. El emperador Naruhito expresó un "profundo y renovado sentimiento de dolor" por las vidas perdidas y por el sufrimiento que aún persiste en las familias de las víctimas. Sin embargo, la conmemoración se ha visto empañada por las tensiones con China, donde el ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, acusó a Japón de distorsionar su historia militarista.
Aunque el acto se centró en el recuerdo y el arrepentimiento, se mencionó que algunos líderes políticos japoneses visitaron el controvertido santuario Yasukuni, lo que generó reacciones negativas en Pekín y destacó la complejidad de las relaciones asiáticas. Japón se encuentra en un delicado equilibrio: reafirmando su compromiso con la paz al recordar su historia, mientras enfrenta presiones diplomáticas significativas de sus vecinos.