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Israel lanza ofensiva terrestre en Ciudad de Gaza mientras la ONU denuncia genocidio contra los palestinos
La escalada en los bombardeos israelíes coincide con un informe de la ONU que acusa a Israel de llevar a cabo un genocidio en Gaza.
Publicado: 16 de septiembre de 2025, 12:25
El conflicto en Gaza ha alcanzado un nuevo y violento pico con el inicio de la ofensiva terrestre de Israel en Ciudad de Gaza, confirmada por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Esta operación se produce en medio de un contexto alarmante: una Comisión de Investigación de Naciones Unidas ha declarado que Israel está cometiendo genocidio contra los palestinos, un hecho que ha suscitado una creciente condena internacional.
La situación se ve reflejada en recientes declaraciones del rey Felipe VI de España, quien ha calificado de "crisis humanitaria insoportable" la devastación que ha sufrido Gaza, destacando las "incontables víctimas" de la guerra. Durante su visita a Egipto, subrayó la necesidad de un entorno de estabilidad para el desarrollo de los pueblos con dignidad y justicia.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que “Gaza está ardiendo”, refiriéndose a los intensos bombardeos que han aumentado en las últimas semanas. Las fuerzas israelíes ya controlan el 40% de la ciudad y han comenzado a desmantelar la infraestructura utilizada por el grupo terrorista Hamás. La nueva fase del asalto israelí a Gaza, con la invasión terrestre de su capital en el norte de la Franja, tiene la aquiescencia de Estados Unidos, reiterada en la visita a Israel de su secretario de Estado, Marco Rubio. Esta ofensiva coincide con el informe de la ONU, que denuncia que Israel ha perpetrado actos que se definen como genocidio en el derecho internacional, alertando sobre el silencio internacional como complicidad.
Desde el gobierno israelí, rechazan la acusación de genocidio, mientras que la OCHA reporta un éxodo forzado de al menos 350.000 personas debido a la ofensiva, lo que ha generado un estado de pánico entre la población y una crisis humanitaria en curso. Este éxodo se ha visto acentuado por el anuncio del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de implantar medidas de presión contra Israel, incluyendo un embargo de armas y la expulsión de Israel de competiciones internacionales, lo que refleja el creciente descontento en la comunidad internacional ante la situación en Gaza.
Por su parte, la Comisión de la ONU ha presentado un informe detallado donde se documentan las condiciones de vida atroces en Gaza, sugiriendo que el genocidio no solo es plausible, sino que está ocurriendo en tiempo real. Se estima que cerca de 65.000 palestinos han muerto en Gaza desde el inicio del conflicto, con más de 19.000 de ellos siendo niños, lo que enfatiza la desesperante situación humanitaria de la población.
La comunidad internacional observa una creciente presión para actuar, y figuras mundiales siguen instando a una mediación efectiva y al respeto de los derechos humanos. La resolución de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU que concluye que Israel ha cometido genocidio contra los palestinos en Gaza marca un punto de inflexión, con implicaciones también para el resto de países. La invasión terrestre y los actos de violencia continúan exacerbando la crisis, y las voces de condena se multiplican, no solo desde la ONU, sino también de gobiernos de todo el mundo, que abogan por una resolución del conflicto que considere las necesidades de ambos pueblos. El tiempo para actuar es crítico, y las declaraciones del rey de España reflejan una posición que podría influir en la política externa de otros países en el contexto de este conflicto.
La situación se ve reflejada en recientes declaraciones del rey Felipe VI de España, quien ha calificado de "crisis humanitaria insoportable" la devastación que ha sufrido Gaza, destacando las "incontables víctimas" de la guerra. Durante su visita a Egipto, subrayó la necesidad de un entorno de estabilidad para el desarrollo de los pueblos con dignidad y justicia.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que “Gaza está ardiendo”, refiriéndose a los intensos bombardeos que han aumentado en las últimas semanas. Las fuerzas israelíes ya controlan el 40% de la ciudad y han comenzado a desmantelar la infraestructura utilizada por el grupo terrorista Hamás. La nueva fase del asalto israelí a Gaza, con la invasión terrestre de su capital en el norte de la Franja, tiene la aquiescencia de Estados Unidos, reiterada en la visita a Israel de su secretario de Estado, Marco Rubio. Esta ofensiva coincide con el informe de la ONU, que denuncia que Israel ha perpetrado actos que se definen como genocidio en el derecho internacional, alertando sobre el silencio internacional como complicidad.
Desde el gobierno israelí, rechazan la acusación de genocidio, mientras que la OCHA reporta un éxodo forzado de al menos 350.000 personas debido a la ofensiva, lo que ha generado un estado de pánico entre la población y una crisis humanitaria en curso. Este éxodo se ha visto acentuado por el anuncio del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de implantar medidas de presión contra Israel, incluyendo un embargo de armas y la expulsión de Israel de competiciones internacionales, lo que refleja el creciente descontento en la comunidad internacional ante la situación en Gaza.
Por su parte, la Comisión de la ONU ha presentado un informe detallado donde se documentan las condiciones de vida atroces en Gaza, sugiriendo que el genocidio no solo es plausible, sino que está ocurriendo en tiempo real. Se estima que cerca de 65.000 palestinos han muerto en Gaza desde el inicio del conflicto, con más de 19.000 de ellos siendo niños, lo que enfatiza la desesperante situación humanitaria de la población.
La comunidad internacional observa una creciente presión para actuar, y figuras mundiales siguen instando a una mediación efectiva y al respeto de los derechos humanos. La resolución de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU que concluye que Israel ha cometido genocidio contra los palestinos en Gaza marca un punto de inflexión, con implicaciones también para el resto de países. La invasión terrestre y los actos de violencia continúan exacerbando la crisis, y las voces de condena se multiplican, no solo desde la ONU, sino también de gobiernos de todo el mundo, que abogan por una resolución del conflicto que considere las necesidades de ambos pueblos. El tiempo para actuar es crítico, y las declaraciones del rey de España reflejan una posición que podría influir en la política externa de otros países en el contexto de este conflicto.