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Irán enfrenta una represión violenta durante las protestas con miles de detenidos y ejecuciones reportadas
Las autoridades iránies contradicen las cifras de detenciones, mientras se reportan ejecuciones simultáneas a las manifestaciones.
Publicado: 17 de enero de 2026, 14:33
En un contexto de intensas protestas que han sacudido Irán en las últimas semanas, el régimen ha implementado medidas represivas que incluyen la ejecución de al menos 52 presos. Según informes de la organización de derechos humanos HRANA, estas ejecuciones se llevaron a cabo entre el 5 y el 14 de enero en 42 cárceles del país. Las autoridades iraníes han anunciado que al menos 3.000 personas han sido detenidas, a quienes catalogan de 'terroristas', cifra que contrasta significativamente con el estimado de más de 19.000 arrestos según organizaciones no gubernamentales.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre, inicialmente detonadas por la situación económica, y han evolucionado en un fuerte descontento social contra el régimen. Durante este periodo, se han reportado hasta 3.090 muertes, con miles más bajo vigilancia o con lesiones graves. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada de la violencia y la falta de respeto a los derechos humanos en Irán, mientras el régimen sigue desestimando las denuncias sobre violaciones a los derechos humanos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha instado a detener la violencia y ha señalado que la presión política había logrado retrasar la ejecución de más de 800 personas. En respuesta a las críticas externas, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán ha rechazado las afirmaciones de las ONG, acusando a actores externos de intervenir en los asuntos internos del país.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre, inicialmente detonadas por la situación económica, y han evolucionado en un fuerte descontento social contra el régimen. Durante este periodo, se han reportado hasta 3.090 muertes, con miles más bajo vigilancia o con lesiones graves. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada de la violencia y la falta de respeto a los derechos humanos en Irán, mientras el régimen sigue desestimando las denuncias sobre violaciones a los derechos humanos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha instado a detener la violencia y ha señalado que la presión política había logrado retrasar la ejecución de más de 800 personas. En respuesta a las críticas externas, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán ha rechazado las afirmaciones de las ONG, acusando a actores externos de intervenir en los asuntos internos del país.