Progresista 41.7%Conservador 58.3%
Investigadores de la Universidad de Cornell crean la tela más negra del mundo inspirada en el plumaje de un ave del paraíso.
Este innovador textil absorbe casi toda la luz que recibe y posee múltiples aplicaciones en moda y tecnología.
Publicado: 1 de enero de 2026, 02:27
Investigadores del Laboratorio de Diseño de Indumentaria Responsiva de la Universidad de Cornell han desarrollado una tela que ha sido catalogada como la más negra del mundo, absorbiendo un 99,87% de la luz que la ilumina. Este importante avance en ciencia de materiales ha sido inspirado por el plumaje del ave del paraíso, específicamente el Ptiloris magnificus, conocido por su capacidad de reflejar un color negro intenso. Para su creación, el equipo utilizó lana merino tratada con polidopamina y sometida a un proceso de grabado por plasma, creando estructuras nanométricas que actúan como trampas de luz.
La tela, denominada UBW, no solo es estéticamente innovadora, también ofrece resistencia ambiental y mecánica. A diferencia de otros materiales ultranegros que requieren técnicas costosas o son poco adecuadas para el uso diario, esta técnica promete ser más accesible y escalable. Las pruebas indican que el material mantiene su color y textura, permitiendo su uso en indumentaria y aplicaciones industriales, como paneles solares y tecnologías ópticas.
La investigación ha llevado a la obtención de una patente provisional, reflejando la intención de avanzar hacia una producción masiva. Publicada en la revista Nature Communications, esta investigación destaca un importante avance en el diseño textil, así como un hito en la búsqueda del color negro absoluto en la moda y la ciencia.
La tela, denominada UBW, no solo es estéticamente innovadora, también ofrece resistencia ambiental y mecánica. A diferencia de otros materiales ultranegros que requieren técnicas costosas o son poco adecuadas para el uso diario, esta técnica promete ser más accesible y escalable. Las pruebas indican que el material mantiene su color y textura, permitiendo su uso en indumentaria y aplicaciones industriales, como paneles solares y tecnologías ópticas.
La investigación ha llevado a la obtención de una patente provisional, reflejando la intención de avanzar hacia una producción masiva. Publicada en la revista Nature Communications, esta investigación destaca un importante avance en el diseño textil, así como un hito en la búsqueda del color negro absoluto en la moda y la ciencia.