Progresista 30%Conservador 70%
Indonesia implementa un nuevo código penal que castiga el sexo extramarital y la difusión de noticias falsas, generando preocupación internacional.
La reformada ley ha sido criticada por organizaciones de derechos humanos y plantea cuestionamientos sobre la libertad de expresión.
Publicado: 3 de enero de 2026, 11:14
Un nuevo código penal ha entrado en vigor en Indonesia, estableciendo penas de prisión para el sexo extramarital, la convivencia fuera del matrimonio y la difusión de noticias falsas. Esta reforma ha suscitado preocupación internacional entre organismos de derechos humanos debido a sus implicaciones sobre la libertad de expresión. Las penas incluyen hasta un año de cárcel por relaciones fuera del matrimonio y hasta seis años por difundir información falsa.
El nuevo marco legal también abarca castigos por la promoción pública del ateísmo, ataques al honor de las figuras políticas y puede ser utilizado para acallar críticas sobre la gestión gubernamental. Organizaciones como Amnistía Internacional han expresado su preocupación por el retroceso en derechos fundamentales. La ley establece excepciones para turistas, generando un debate sobre el equilibrio entre la moralidad y el impacto económico del turismo en Indonesia.
A pesar de las críticas, el Ministro de Interior defendió el nuevo código como un esfuerzo para reducir el hacinamiento en las prisiones, sugiriendo que ofrecerá alternativas a la prisión. Sin embargo, se teme que esta normativa sea utilizada para restringir aún más las libertades civiles en el país.
El nuevo marco legal también abarca castigos por la promoción pública del ateísmo, ataques al honor de las figuras políticas y puede ser utilizado para acallar críticas sobre la gestión gubernamental. Organizaciones como Amnistía Internacional han expresado su preocupación por el retroceso en derechos fundamentales. La ley establece excepciones para turistas, generando un debate sobre el equilibrio entre la moralidad y el impacto económico del turismo en Indonesia.
A pesar de las críticas, el Ministro de Interior defendió el nuevo código como un esfuerzo para reducir el hacinamiento en las prisiones, sugiriendo que ofrecerá alternativas a la prisión. Sin embargo, se teme que esta normativa sea utilizada para restringir aún más las libertades civiles en el país.