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Incautación del FBI en oficina electoral de Georgia revela conflictos tras alegaciones de fraude electoral de Trump en 2020
La operación fue liderada por Tulsi Gabbard y suscitó críticas sobre la integridad del proceso electoral en Estados Unidos.
Publicado: 30 de enero de 2026, 01:55
El FBI llevó a cabo un registro en una oficina electoral en el condado de Fulton, Georgia, el 29 de enero, en el marco de una investigación relacionada con las elecciones de 2020. Esta operación ha causado revuelo debido a las prolongadas alegaciones de fraude electoral por parte del expresidente Donald Trump y de sus aliados. Los agentes, liderados por Tulsi Gabbard, incautaron cerca de 700 cajas que contenían papeletas electorales y documentos relevantes para la citada investigación.
La operación se realiza en un contexto donde el estado de Georgia ha sido un foco crítico de disputas legales y políticas. Aunque funcionarios electorales han negado las afirmaciones de fraude, Trump ha persistido en su argumento de que le robaron la victoria. La orden judicial que permitió el registro daba pie a la incautación de múltiples documentos y escaneos de papeletas. Las reacciones a esta operación incluyen denuncias de abuso del poder federal y críticas a la transparencia electoral.
Desde la derrota de Trump, Georgia ha visto un aumento de medidas que restringen la participación electoral, generando un debate sobre la legitimidad de los comicios. Las autoridades republicanas han afirmado que no hubo fraude en las anteriores elecciones, mientras que la historia del registro del FBI refleja la tensión entre las alegaciones de Trump y los esfuerzos por mantener la confianza pública en el sistema electoral.
La operación se realiza en un contexto donde el estado de Georgia ha sido un foco crítico de disputas legales y políticas. Aunque funcionarios electorales han negado las afirmaciones de fraude, Trump ha persistido en su argumento de que le robaron la victoria. La orden judicial que permitió el registro daba pie a la incautación de múltiples documentos y escaneos de papeletas. Las reacciones a esta operación incluyen denuncias de abuso del poder federal y críticas a la transparencia electoral.
Desde la derrota de Trump, Georgia ha visto un aumento de medidas que restringen la participación electoral, generando un debate sobre la legitimidad de los comicios. Las autoridades republicanas han afirmado que no hubo fraude en las anteriores elecciones, mientras que la historia del registro del FBI refleja la tensión entre las alegaciones de Trump y los esfuerzos por mantener la confianza pública en el sistema electoral.