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Iberdrola, Endesa y Naturgy buscan prorrogar la vida de la central nuclear de Almaraz hasta 2030 ante desafíos energéticos.
Las tres empresas eléctricas trabajan en una solicitud conjunta para garantizar la continuidad de la planta frente a un complejo marco regulatorio.
Publicado: 21 de octubre de 2025, 12:07
Iberdrola, Endesa y Naturgy han confirmado su intención de solicitar una prórroga para la continuidad de la central nuclear de Almaraz, que se perfila como un elemento clave en el suministro energético en España. La solicitud está destinada a extender la vida útil de la planta hasta 2030, superando el cierre programado de uno de los reactores en noviembre de 2027.
Las empresas propietarias de la central nuclear de Almaraz ya están trabajando en los procedimientos para realizar esta petición al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, tras la reunión de la Junta de Administradores de Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT) celebrada este mes. Esta prórroga se inscribe en un contexto de creciente preocupación por la seguridad del suministro eléctrico a raíz de tensiones en los mercados energéticos globales. Además, se requiere un acuerdo unánime entre las partes, dado que cada empresa debe obtener la autorización de sus consejos de administración. La reunión reciente destacó que Almaraz se mantiene en "óptimas condiciones técnicas", lo que fortalece el argumento de las empresas para solicitar la extensión de operación de la planta.
El debate sobre la continuidad de Almaraz no solo tiene implicaciones económicas y sociales, ya que su operación sostiene hasta 4,000 empleos indirectos en la región, crucial en un contexto de despoblación. Además, las compañías han decidido por el momento renunciar a exigir una rebaja de impuestos al Gobierno, una demanda que habían mantenido en meses anteriores.
Las conversaciones de las eléctricas con el Ministerio han sido intensas, y aunque Iberdrola, como principal accionista con una participación de cerca del 53%, ha estado liderando los esfuerzos para formalizar la petición, las tres compañías deben trabajar juntas para cumplir con los plazos de presentación de documentos al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Este último ha establecido fechas límite para la entrega de información relacionada con el cierre de los reactores, lo que añade urgencia a la solicitud.
Desde hace meses, la discusión sobre la vida útil de las nucleares se ha intensificado especialmente tras el apagón peninsular del pasado 28 de abril. Fuentes de Iberdrola reiteran que la energía nuclear "es clave para la seguridad de suministro, la estabilidad de precios y la descarbonización", y ofrecen la certeza de que la central cubre aproximadamente el 7% de la demanda eléctrica anual de España. Como parte del proceso, se espera que las eléctricas presenten la documentación técnica necesaria al CSN antes del 1 de noviembre, de forma que puedan avanzar en los procedimientos de gobernanza requeridos para modificar los planes de cierre previstos. La respuesta del Gobierno a estas solicitudes será determinante en el futuro del parque nuclear en España.
Las empresas propietarias de la central nuclear de Almaraz ya están trabajando en los procedimientos para realizar esta petición al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, tras la reunión de la Junta de Administradores de Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT) celebrada este mes. Esta prórroga se inscribe en un contexto de creciente preocupación por la seguridad del suministro eléctrico a raíz de tensiones en los mercados energéticos globales. Además, se requiere un acuerdo unánime entre las partes, dado que cada empresa debe obtener la autorización de sus consejos de administración. La reunión reciente destacó que Almaraz se mantiene en "óptimas condiciones técnicas", lo que fortalece el argumento de las empresas para solicitar la extensión de operación de la planta.
El debate sobre la continuidad de Almaraz no solo tiene implicaciones económicas y sociales, ya que su operación sostiene hasta 4,000 empleos indirectos en la región, crucial en un contexto de despoblación. Además, las compañías han decidido por el momento renunciar a exigir una rebaja de impuestos al Gobierno, una demanda que habían mantenido en meses anteriores.
Las conversaciones de las eléctricas con el Ministerio han sido intensas, y aunque Iberdrola, como principal accionista con una participación de cerca del 53%, ha estado liderando los esfuerzos para formalizar la petición, las tres compañías deben trabajar juntas para cumplir con los plazos de presentación de documentos al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Este último ha establecido fechas límite para la entrega de información relacionada con el cierre de los reactores, lo que añade urgencia a la solicitud.
Desde hace meses, la discusión sobre la vida útil de las nucleares se ha intensificado especialmente tras el apagón peninsular del pasado 28 de abril. Fuentes de Iberdrola reiteran que la energía nuclear "es clave para la seguridad de suministro, la estabilidad de precios y la descarbonización", y ofrecen la certeza de que la central cubre aproximadamente el 7% de la demanda eléctrica anual de España. Como parte del proceso, se espera que las eléctricas presenten la documentación técnica necesaria al CSN antes del 1 de noviembre, de forma que puedan avanzar en los procedimientos de gobernanza requeridos para modificar los planes de cierre previstos. La respuesta del Gobierno a estas solicitudes será determinante en el futuro del parque nuclear en España.