Progresista 23.8%Conservador 76.2%
Hollywood y su moderación política: un análisis de los Globos de Oro en la era Trump
Un cambio en el tono de las celebridades refleja el desgaste del activismo y la nueva realidad del entretenimiento en Estados Unidos.
Publicado: 21 de enero de 2026, 00:20
En la reciente gala de los Globos de Oro, Hollywood mostró un notable cambio en su tono político, marcando una de las ceremonias más sosas de los últimos años en contraste con la contundencia de ediciones anteriores. Este escenario se produce en un contexto donde la industria del entretenimiento parece haber experimentado un agotamiento en su postura crítica hacia el presidente Donald Trump, quien ha estado en el centro del debate mediático desde su reelección en 2024.
Nikki Glaser, la presentadora de la gala, sorprendió al optar por no hacer comentarios incisivos sobre la actual situación política, manteniendo un enfoque ligero que dejó a muchos de los asistentes con la sensación de que Hollywood había elegido la prudencia. Sin embargo, algunos actores como Mark Ruffalo lucieron insignias en sus trajes abogando por mensajes de protesta contra las políticas de inmigración del gobierno, destacando el cambio de producción de la gala, que ha llevado a una actitud más corporativa y menos proclama política audaz.
La mayoría de los discursos durante la ceremonia se mantuvieron en un tono seguro y ambiguo, evitando menciones directas de la administración de Trump. Un estudio reciente indica que casi la mitad de la audiencia no cree que las voces de las celebridades puedan causar un impacto significativo, lo que sugiere un cambio de enfoque en la ceremonia y plantea dudas sobre el futuro del activismo en Hollywood.
Nikki Glaser, la presentadora de la gala, sorprendió al optar por no hacer comentarios incisivos sobre la actual situación política, manteniendo un enfoque ligero que dejó a muchos de los asistentes con la sensación de que Hollywood había elegido la prudencia. Sin embargo, algunos actores como Mark Ruffalo lucieron insignias en sus trajes abogando por mensajes de protesta contra las políticas de inmigración del gobierno, destacando el cambio de producción de la gala, que ha llevado a una actitud más corporativa y menos proclama política audaz.
La mayoría de los discursos durante la ceremonia se mantuvieron en un tono seguro y ambiguo, evitando menciones directas de la administración de Trump. Un estudio reciente indica que casi la mitad de la audiencia no cree que las voces de las celebridades puedan causar un impacto significativo, lo que sugiere un cambio de enfoque en la ceremonia y plantea dudas sobre el futuro del activismo en Hollywood.