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Hallazgo confirma que los gigantes del Arboç son las piezas festivas más antiguas de Europa y reescribe su historia cultural

Una exhaustiva investigación demuestra que estas figuras tienen su origen en el siglo XVII, mucho antes de lo documentado.

Publicado: 28 de enero de 2026, 08:57

La historia de las tradiciones festivas en Europa ha dado un giro significativo gracias a un descubrimiento realizado en el municipio de l'Arboç, donde se ha revelado que los gigantes Chabran y Llúcia son las piezas festivas más antiguas de Europa, con una antigüedad que se remonta al siglo XVII, mucho antes de lo que se creía. La investigación, que comenzó en 2024, utilizó técnicas avanzadas como radiografías y estudios de restauración para analizar su antigüedad, concluyendo que fueron creados entre 1650 y 1670.

Este hallazgo, promovido por el Ayuntamiento de l'Arboç y liderado por el Taller Avall, sitúa a estas figuras en el epicentro de la cultura popular europea, reescribiendo la historia que las databa erróneamente desde 1827. El análisis ha demostrado que estas figuras, que originalmente formaban parte de un retablo religioso, han tenido un impacto cultural significativo, resaltando la importancia de l'Arboç en el contexto europeo. Se estima que Chabran y Llúcia eran originalmente las representaciones de los copatronos de la localidad, San Justino y Santa Victoria, respectivamente. Además, se plantean nuevas preguntas sobre el proceso de desacralización que permitió la transformación de estas figuras religiosas en gigantes festivos.

La alcaldesa de l'Arboç, Joan Sans, expresó su orgullo por este descubrimiento, destacando que es un gran impulso para la cultura local y que pone al municipio en el centro del mapa cultural europeo. A partir de ahora, Chabran y Llúcia serán exhibidos de forma permanente en la Casa de la Cultura de l'Arboç, donde se explicará su valor patrimonial, histórico y cultural no solo a escala local, sino también europea. Durante la presentación oficial del estudio se reveló que, a pesar de su gran antigüedad, hay aún incógnitas que resolver sobre su historia y su desvinculación del retablo. Además, el impacto del hallazgo ha generado un clima de satisfacción entre las comunidades locales, subrayando la importancia de preservar este legado cultural.