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Haley Stevens rompe con los demócratas en Michigan y apoya a candidato republicano
La excandidata al Senado Haley Stevens se une a Mike Rogers a dos días de las elecciones.
Publicado: 2 de noviembre de 2026, 16:12
En un giro impactante en el contexto político de Michigan, la excandidata demócrata al Senado, Haley Stevens, ha decidido romper con su partido y apoyar abiertamente al candidato republicano Mike Rogers, a solo dos días de las cruciales elecciones legislativas en Estados Unidos. Esta decisión, provocada por tensiones previas con el nominado demócrata Abdul El-Sayed, lanza una sombra sobre las posibilidades de los demócratas de mantener el control del Senado en un estado clave como Michigan.
Este acontecimiento dramático emerge de la tensa batalla interna en el Partido Demócrata, que ya había escalado tras la victoria de El-Sayed sobre Stevens en las primarias de agosto de este año, donde la diferencia fue de apenas un punto porcentual. El Sayed ha sido defendido por figuras progresistas, mientras que Stevens cuenta con el respaldo del establishment moderado y grupos proisraelíes. La disputa se intensificó cuando surgió un anuncio de un grupo externo que atribuía el aumento del costo de vida en Michigan al respaldo estadounidense a Israel, lo que generó discrepancias irreconciliables entre Stevens y El-Sayed.
El viraje de Stevens se materializó durante un servicio religioso en Detroit, donde sorprendió al aparecer junto a Rogers, convirtiéndose en un símbolo de la división dentro del partido. "Al final del día, lo que nos define no es el odio, y eso no es lo que se ve en nuestro candidato demócrata", afirmó Stevens, quien ha criticado a El-Sayed por su postura sobre Israel y su vinculación con anuncios que ella considera problemáticos.
Las reacciones de la cúpula demócrata no se hicieron esperar. Legisladores como Chuck Schumer y Nancy Pelosi expresaron su descontento, señalando que el gesto de Stevens es una "traición" que podría repercutir negativamente en las elecciones y en la cohesión del partido. Stevens, por su parte, ha defendido su decisión como una elección de conciencia, negando que su apoyo a Rogers esté motivado por prejuicios religiosos hacia El-Sayed, el primer candidato musulmán en la historia de EE.UU. enaspirando a un cargo tan alto.
Los resultados de la decisión de Stevens están aún por verse, pero en un contexto electoral ya reñido, su apoyo a Rogers podría representar un impulso significativo para los republicanos en un estado donde necesitan consolidar su poder. Además, se estima que esta ruptura ha dicho también que la campaña de El-Sayed experimentó un aumento en sus recaudaciones, lo que sugiere que el sector progresista podría reaccionar positivamente ante la controversia.
Mientras tanto, El-Sayed ha tratado de desviarse de este drama político, enfatizando que su campaña se centra en cuestiones de políticas públicas que afectan a los residentes de Michigan, y no en las disputas personales. La complejidad de la situación en Michigan refleja las luchas internas que enfrenta el Partido Demócrata, especialmente en un contexto en el que buscan recuperar posiciones perdidas dentro del Congreso, lo que hace que cada voto cuente.
Este acontecimiento dramático emerge de la tensa batalla interna en el Partido Demócrata, que ya había escalado tras la victoria de El-Sayed sobre Stevens en las primarias de agosto de este año, donde la diferencia fue de apenas un punto porcentual. El Sayed ha sido defendido por figuras progresistas, mientras que Stevens cuenta con el respaldo del establishment moderado y grupos proisraelíes. La disputa se intensificó cuando surgió un anuncio de un grupo externo que atribuía el aumento del costo de vida en Michigan al respaldo estadounidense a Israel, lo que generó discrepancias irreconciliables entre Stevens y El-Sayed.
El viraje de Stevens se materializó durante un servicio religioso en Detroit, donde sorprendió al aparecer junto a Rogers, convirtiéndose en un símbolo de la división dentro del partido. "Al final del día, lo que nos define no es el odio, y eso no es lo que se ve en nuestro candidato demócrata", afirmó Stevens, quien ha criticado a El-Sayed por su postura sobre Israel y su vinculación con anuncios que ella considera problemáticos.
Las reacciones de la cúpula demócrata no se hicieron esperar. Legisladores como Chuck Schumer y Nancy Pelosi expresaron su descontento, señalando que el gesto de Stevens es una "traición" que podría repercutir negativamente en las elecciones y en la cohesión del partido. Stevens, por su parte, ha defendido su decisión como una elección de conciencia, negando que su apoyo a Rogers esté motivado por prejuicios religiosos hacia El-Sayed, el primer candidato musulmán en la historia de EE.UU. enaspirando a un cargo tan alto.
Los resultados de la decisión de Stevens están aún por verse, pero en un contexto electoral ya reñido, su apoyo a Rogers podría representar un impulso significativo para los republicanos en un estado donde necesitan consolidar su poder. Además, se estima que esta ruptura ha dicho también que la campaña de El-Sayed experimentó un aumento en sus recaudaciones, lo que sugiere que el sector progresista podría reaccionar positivamente ante la controversia.
Mientras tanto, El-Sayed ha tratado de desviarse de este drama político, enfatizando que su campaña se centra en cuestiones de políticas públicas que afectan a los residentes de Michigan, y no en las disputas personales. La complejidad de la situación en Michigan refleja las luchas internas que enfrenta el Partido Demócrata, especialmente en un contexto en el que buscan recuperar posiciones perdidas dentro del Congreso, lo que hace que cada voto cuente.