Progresista 16.98%Conservador 83.02%
Gabriel Boric se despide de La Moneda en un contexto electoral que puede cambiar el rumbo de Chile y América Latina
La elección entre Jeannette Jara y José Antonio Kast marca un momento crítico en la política chilena y sus repercusiones regionales.
Publicado: 13 de diciembre de 2025, 22:24
El próximo 14 de diciembre, Chile vivirá una jornada crucial con la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, donde José Antonio Kast se enfrenta a Jeannette Jara. Las encuestas previas a la veda electoral indican una clara ventaja para Kast, que podría ser de hasta 18 puntos, lo que sugiere un cambio en el panorama político chileno. La gestión de Gabriel Boric ha sido marcada por logros en derechos sociales, pero también ha enfrentado críticas por no cumplir expectativas, lo que ha llevado a una disminución en su aprobación y el apoyo hacia la izquierda.
En este nuevo contexto electoral, temas como la inseguridad y la economía se han vuelto prioritarios, colocando a Boric en una posición vulnerable. Kast se presenta como un candidato que podría continuar las políticas económicas que buscan los votantes decepcionados con el Gobierno actual. En su cierre de campaña, Kast prometió "orden, seguridad y confianza", remarcando que la administración de Boric "generó caos, desorden e inseguridad". La elección no solo definirá el futuro político de Chile, sino que también podría tener repercusiones significativas en toda América Latina, donde la izquierda enfrenta una tendencia hacia gobiernos de centro-derecha.
Boric, quien dejará La Moneda en 2026, ha enfrentado retos significativos, desde la crisis de seguridad hasta la frustración por fracasos en el proceso constituyente. La desaprobación hacia su gestión ha intensificado la desconexión entre el Gobierno y la ciudadanía, lo que resalta la importancia de los resultados electorales en el futuro inmediato de Chile y su influencia en la trayectoria de la izquierda en la región. Se prevé que el nuevo presidente deberá lidiar con un Parlamento dividido, donde el sector de Kast se encuentra a dos diputados de la mayoría. La impopularidad del Gobierno y la militancia comunista de Jara le estarían dificultando captar nuevos votos, a pesar de sus intentos por apelar al miedo a la ultraderecha y defender su liderazgo en áreas emblemáticas como el aumento del salario mínimo o la reforma de pensiones.
En este nuevo contexto electoral, temas como la inseguridad y la economía se han vuelto prioritarios, colocando a Boric en una posición vulnerable. Kast se presenta como un candidato que podría continuar las políticas económicas que buscan los votantes decepcionados con el Gobierno actual. En su cierre de campaña, Kast prometió "orden, seguridad y confianza", remarcando que la administración de Boric "generó caos, desorden e inseguridad". La elección no solo definirá el futuro político de Chile, sino que también podría tener repercusiones significativas en toda América Latina, donde la izquierda enfrenta una tendencia hacia gobiernos de centro-derecha.
Boric, quien dejará La Moneda en 2026, ha enfrentado retos significativos, desde la crisis de seguridad hasta la frustración por fracasos en el proceso constituyente. La desaprobación hacia su gestión ha intensificado la desconexión entre el Gobierno y la ciudadanía, lo que resalta la importancia de los resultados electorales en el futuro inmediato de Chile y su influencia en la trayectoria de la izquierda en la región. Se prevé que el nuevo presidente deberá lidiar con un Parlamento dividido, donde el sector de Kast se encuentra a dos diputados de la mayoría. La impopularidad del Gobierno y la militancia comunista de Jara le estarían dificultando captar nuevos votos, a pesar de sus intentos por apelar al miedo a la ultraderecha y defender su liderazgo en áreas emblemáticas como el aumento del salario mínimo o la reforma de pensiones.