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François Bayrou se enfrenta a una votación de confianza en Francia ante la presión social por la austeridad

El primer ministro busca reafirmar su gobierno ante un creciente descontento que culminará en protestas el 10 de septiembre

Publicado: 26 de agosto de 2025, 06:37

Francia atraviesa un momento crítico en su política con el primer ministro François Bayrou sometiéndose a una votación de confianza el 8 de septiembre debido a su controversial plan de austeridad. Este escenario llega en medio de un creciente descontento social, intensificado por un anuncio realizado el 15 de julio sobre un programa que incluye recortes significativos, incluyendo la eliminación de dos días festivos y un ahorro de 44.000 millones de euros en los presupuestos de 2026.

La situación se ha vuelto más tensa tras el anuncio de que la prima de riesgo de Francia ha superado la de Grecia, lo que ha llevado a una fuerte presión en los mercados financieros. Desde el anuncio del plan, se ha gestado un movimiento de protesta que promete una gran huelga general el 10 de septiembre, en paralelo a la votación de confianza que Bayrou considera necesaria para "clarificar" la situación del gobierno. La Francia Insumisa, liderada por Jean-Luc Mélenchon, ha amenazado con presentar una moción de censura contra el presidente Emmanuel Macron si Bayrou no se gana la confianza del Parlamento en esta votación. La incertidumbre política se intensifica al no contar con el apoyo de la mayoría en la Asamblea Nacional, lo que podría culminar en su caída si no consigue la confianza del parlamento. A medida que se acerca la fecha de la votación, la dinámica entre los partidos de la oposición se ha polarizado, con las fuerzas de izquierda y ultraderecha en contra de Bayrou.

El día de la votación no solo será crucial para Bayrou, sino que también representará un termómetro para el descontento social que ha tomado fuerza en Francia. La oposición de izquierdas y la ultraderecha ya han anunciado que votarán contra el primer ministro, complicando aún más su situación en el gobierno. Los ecologistas, comunistas y socialistas también han dejado clara su postura en contra del gobierno, y se espera que el voto sea negativo. Las protestas del 10 de septiembre se han diseñado como una respuesta visible al plan de austeridad y a la creciente reactividad de la política económica del gobierno. Las repercusiones de esta crisis se están sintiendo en la bolsa, que ha registrado caídas significativas tras el anuncio de la moción de confianza, con el CAC40 bajando más del 2,5% en su apertura y con importantes pérdidas en el sector bancario, encabezadas por Société Générale y BNP Paribas. La incertidumbre se extiende también a la posibilidad de que, si Bayrou no logra la confianza del Parlamento, podría estallar una nueva crisis de gobierno, llevando a la disolución de la asamblea y a nuevas elecciones anticipadas. El contexto de movilizaciones sociales, que se intensificará en las próximas semanas, añade mayor presión sobre la administración de Bayrou en un panorama ya complicado por el aumento de la deuda pública y el profundo descontento social.