Progresista 90%Conservador 10%
Francia enfrenta una jornada de protestas masivas contra los recortes presupuestarios, con más de 470 detenidos y un despliegue policial sin precedentes.
La movilización social, impulsada por el movimiento 'Bloqueemos todo', coincide con el debut del nuevo primer ministro Sébastien Lecornu.
Publicado: 10 de septiembre de 2025, 19:41
Este miércoles, Francia ha vivido una intensa jornada de protestas masivas bajo el lema 'Bloqueemos todo'. Los manifestantes, que han salido a las calles en respuesta a un paquete de recortes de 44.000 millones de euros propuesto por el gobierno, lograron organizar casi 800 actos de protesta a lo largo y ancho del país, con un número total de 540 detenidos reportados, según el Ministerio del Interior. La movilización se produce en un contexto político difícil, con el reciente nombramiento de Sébastien Lecornu como nuevo primer ministro, quien enfrenta el desafío de gestionar un país convulso.
Las manifestaciones han generado disturbios en ciudades como París, Lyon y Marsella, donde los manifestantes bloquearon carreteras y hubo enfrentamientos con la policía, que desplegó hasta 80.000 agentes y utilizó gases lacrimógenos. Además, se registraron más de 250 bloqueos a lo largo del país. Las peticiones incluyen oposición a los recortes, justicia social y la lucha contra el racismo y la desigualdad de género. A pesar de la represión, el fuerte descontento social se ha evidenciado, con otra jornada de protesta ya convocada para el 18 de septiembre.
Este evento resalta la creciente resistencia ciudadana a las políticas de austeridad impuestas por el gobierno de Emmanuel Macron, quien es criticado por diversas fuerzas políticas. En París, se liberaron imágenes de barricadas formadas con contenedores de basura y otros objetos, y se reportó que cuatro miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos, todos ellos de carácter leve. En ciudades como Nantes se cortó una autopista con neumáticos ardiendo, mientras que en Montpellier un autobús fue incendiado, y en el centro de París se extinguió un incendio que amenazaba edificios colindantes. A medida que las tensiones continúan, las demandas de cambio en la dirección política de Francia parecen seguir creciendo, mostrando que el descontento está lejos de resolverse.
Las manifestaciones han generado disturbios en ciudades como París, Lyon y Marsella, donde los manifestantes bloquearon carreteras y hubo enfrentamientos con la policía, que desplegó hasta 80.000 agentes y utilizó gases lacrimógenos. Además, se registraron más de 250 bloqueos a lo largo del país. Las peticiones incluyen oposición a los recortes, justicia social y la lucha contra el racismo y la desigualdad de género. A pesar de la represión, el fuerte descontento social se ha evidenciado, con otra jornada de protesta ya convocada para el 18 de septiembre.
Este evento resalta la creciente resistencia ciudadana a las políticas de austeridad impuestas por el gobierno de Emmanuel Macron, quien es criticado por diversas fuerzas políticas. En París, se liberaron imágenes de barricadas formadas con contenedores de basura y otros objetos, y se reportó que cuatro miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos, todos ellos de carácter leve. En ciudades como Nantes se cortó una autopista con neumáticos ardiendo, mientras que en Montpellier un autobús fue incendiado, y en el centro de París se extinguió un incendio que amenazaba edificios colindantes. A medida que las tensiones continúan, las demandas de cambio en la dirección política de Francia parecen seguir creciendo, mostrando que el descontento está lejos de resolverse.