Progresista 60.4%Conservador 39.6%
Fracasan las negociaciones en Ginebra para un tratado global contra la contaminación por plásticos, destacando la falta de consenso en medidas clave.
Tras diez días de intenso diálogo, los países reconocen la necesidad de continuar las conversaciones para abordar la crisis de los plásticos.
Publicado: 15 de agosto de 2025, 11:39
Las negociaciones para establecer el primer tratado internacional contra la contaminación por plásticos no lograron un acuerdo en la reunión de Ginebra, celebrada del 5 al 15 de agosto de 2025. Más de 180 países participaron en este encuentro, cuyo fracaso dejó a los asistentes profundamente decepcionados, considerando que habían pasado más de tres años en el desarrollo de este proceso diplomático.
Uno de los puntos más controvertidos fue la cuestión de si las medidas debían ser obligatorias o voluntarias. Mientras que la mayoría abogaba por un tratado con compromisos de cumplimiento obligatorio, un grupo menor liderado por Arabia Saudí se opuso a considerar la producción de plásticos en las disposiciones. A pesar de la presión de la Unión Europea para un acuerdo vinculante, los países productores de petróleo, incluidos Estados Unidos y Rusia, propusieron alternativas menos ambiciosas, lo que dificultó aún más la búsqueda de consenso. A pesar del estancamiento, se espera que las discusiones continúen, ya que la falta de avances fue criticada por organizaciones como Greenpeace.
La reunión concluyó sin una solución clara, dejando la puerta abierta para futuras discusiones. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advirtió que si no se toman medidas, la producción de plásticos podría triplicarse para el 2060, con daños significativos al planeta y la salud de las personas y los animales. Aunque se presentaron borradores, la falta de acuerdo sobre medidas clave sigue siendo el principal desafío para alcanzar un tratado efectivo que aborde la crisis ambiental provocada por la producción de plásticos. La comisionada europea del medio ambiente, Jessika Roswall, expresó su descontento al afirmar que “hemos perdido una oportunidad histórica” para abordar este problema global.
Uno de los puntos más controvertidos fue la cuestión de si las medidas debían ser obligatorias o voluntarias. Mientras que la mayoría abogaba por un tratado con compromisos de cumplimiento obligatorio, un grupo menor liderado por Arabia Saudí se opuso a considerar la producción de plásticos en las disposiciones. A pesar de la presión de la Unión Europea para un acuerdo vinculante, los países productores de petróleo, incluidos Estados Unidos y Rusia, propusieron alternativas menos ambiciosas, lo que dificultó aún más la búsqueda de consenso. A pesar del estancamiento, se espera que las discusiones continúen, ya que la falta de avances fue criticada por organizaciones como Greenpeace.
La reunión concluyó sin una solución clara, dejando la puerta abierta para futuras discusiones. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advirtió que si no se toman medidas, la producción de plásticos podría triplicarse para el 2060, con daños significativos al planeta y la salud de las personas y los animales. Aunque se presentaron borradores, la falta de acuerdo sobre medidas clave sigue siendo el principal desafío para alcanzar un tratado efectivo que aborde la crisis ambiental provocada por la producción de plásticos. La comisionada europea del medio ambiente, Jessika Roswall, expresó su descontento al afirmar que “hemos perdido una oportunidad histórica” para abordar este problema global.