Progresista 30.4%Conservador 69.6%
Filippo Iannone asume como Prefecto del Dicasterio para los Obispos, un nombramiento clave en el Vaticano
El Papa León XIV elige al experto legal para liderar la selección de nuevos obispos y presidir la Comisión Pontificia para América Latina
Publicado: 26 de septiembre de 2025, 20:07
Filippo Iannone ha sido nombrado como el nuevo Prefecto del Dicasterio para los Obispos por el Papa León XIV, una decisión relevante en su papado. Este cargo es esencial en la Iglesia, encargado de la selección y aprobación de obispos a nivel global. Iannone, también presidente de la Comisión Pontificia para América Latina, asumirá su función el 15 de octubre. Su nombramiento ha generado sorpresa, dado su perfil como máximo experto legal del Vaticano, lo que puede indicar un enfoque más legalista en la administración de la Iglesia.
La decisión es significativa no solo por la trayectoria de Iannone, sino también porque marca un cambio en la gestión eclesiástica tras la muerte de Francisco, con la percepción de que se están sentando bases para una nueva estructura. Además de Iannone, el Papa ha ratificado a Ilson de Jesús Montanari como secretario del Dicasterio y nombrado a Ivan Kovač como subsecretario, completando la estructura del organismo.
La experiencia de Iannone, originario de Nápoles y con un sólido historial en la administración eclesiástica, será clave para enfrentar los desafíos del Dicasterio, especialmente en un contexto donde se espera mayor transparencia y rendición de cuentas por parte del liderazgo eclesiástico.
La decisión es significativa no solo por la trayectoria de Iannone, sino también porque marca un cambio en la gestión eclesiástica tras la muerte de Francisco, con la percepción de que se están sentando bases para una nueva estructura. Además de Iannone, el Papa ha ratificado a Ilson de Jesús Montanari como secretario del Dicasterio y nombrado a Ivan Kovač como subsecretario, completando la estructura del organismo.
La experiencia de Iannone, originario de Nápoles y con un sólido historial en la administración eclesiástica, será clave para enfrentar los desafíos del Dicasterio, especialmente en un contexto donde se espera mayor transparencia y rendición de cuentas por parte del liderazgo eclesiástico.