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Fallos en las pulseras antimaltrato generan desconfianza en jueces y víctimas de violencia de género en España

Diversos testimonios señalan la ineficacia de los dispositivos de control mientras el Ministerio de Igualdad asegura que funcionan correctamente.

Publicado: 24 de septiembre de 2025, 06:49

La efectividad de las pulseras antimaltrato en casos de violencia de género ha sido cuestionada por numerosos magistrados y víctimas en España. Recientes declaraciones y testimonios revelan una creciente desconfianza hacia estos dispositivos, cuya finalidad es proteger a las víctimas de agresores con órdenes de alejamiento. Distintos jueces han señalado fallos en su funcionamiento, optando por dejar de utilizarlas en locales pequeños.

Las críticas han sido corroboradas por organizaciones que ayudan a mujeres maltratadas, quienes han reportado problemas de batería, resistencia al agua y alarmas erráticas. Aunque algunas mujeres consideran que las pulseras les salvan la vida, el Ministerio de Igualdad ha contradicho las críticas, afirmando que los fallos han sido puntuales, lo que ha generado más desconfianza en el sistema.

Uno de los incidentes reportados involucra a una mujer que alertó a la policía sobre la presencia de su maltratador sin que el dispositivo emitiera ninguna alarma. Un reciente caso en Sevilla refuerza estas preocupaciones, ya que la víctima constató que el dispositivo no sonó en presencia de su agresor, lo que llevó a la Policía a intervenir solo tras su llamada al no recibir ninguna alerta. A pesar de la defensa del Ministerio, las voces críticas piden urgentemente mejoras en el sistema de protección a las víctimas de violencia machista, especialmente tras la publicación de un informe que denuncia fallos críticos en dichos dispositivos.

El cambio en la empresa encargada del sistema, de Movistar y Securitas Direct a Vodafone y Securitas, ha sido mencionado como un factor que ha exacerbado estos fallos, dificultando la operativa en localidades pequeñas, donde la distancia entre víctimas y agresores es crítica. También se ha registrado quejas de mujeres que decidieron devolver las pulseras por sentirse desprotegidas. Sin embargo, desde el Ministerio de Igualdad argumentan que estos problemas son raros y se solucionan pronto, aunque las organizaciones de ayuda a víctimas insisten en la necesidad de ampliar y mejorar la infraestructura de soporte. Además, el 96% de los lectores de 'El Independiente' cree que la ministra de Igualdad, Ana Redondo, debe dimitir debido a los fallos en las pulseras antimaltrato, que han permitido a los agresores acercarse más a sus denunciantes. Esta encuesta pone de manifiesto el descontento generalizado respecto a la gestión del sistema de alertas. Redondo ha reconocido que ha habido incidencias, pero defiende que en general el funcionamiento ha sido correcto.