Progresista 62.9%Conservador 37.1%
Fallece Maria Eugènia Cuenca, pionera como la primera mujer consellera de la Generalitat de Catalunya a los 78 años
Reconocida por su trayectoria en la política catalana, Cuenca fue consellera de Gobernación entre 1992 y 1995 y diputada en varias ocasiones.
Publicado: 3 de enero de 2026, 22:12
Maria Eugènia Cuenca i Valero, la primera mujer en ocupar un cargo de consellera en la Generalitat de Catalunya, ha fallecido a los 78 años. Su muerte fue anunciada por la conselleria d'Interior i Salut Pública, recibiendo condolencias de figuras políticas como Núria Parlon y Carles Puigdemont. Nacida el 20 de noviembre de 1947 en Calatayud, Cuenca tuvo una carrera política destacada, siendo elegida diputada por Convergència i Unió en 1986 y consellera de Gobernación entre 1992 y 1995. Hasta 1989 ocupó su cargo en el Congreso de los Diputados, y luego fue diputada en el Parlament de Catalunya desde 1999 hasta 2006.
Además de su labor como consellera, Cuenca fue profesora en la Universitat Autònoma de Barcelona y asumió roles clave en la educación en la Generalitat, siendo secretaria general de Enseñanza entre 1982 y 1986. Acumuló experiencia valiosa en la política catalana, destacando su compromiso con la igualdad y la defensa de los derechos de las mujeres, influenciando a futuras generaciones en un ámbito dominado por hombres.
Las reacciones a su muerte reflejan respeto y admiración, evidenciando su impacto en la historia de la Generalitat y la política catalana, reafirmando su papel como pionera y su dedicación a mejorar el autogobierno en Catalunya. Quienes la conocieron y trabajaron junto a ella, como el presidente en el exilio Carles Puigdemont, la describen como una figura que "abrió camino con su saber hacer y su lealtad al Govern de Catalunya", destacando su labor en un tiempo en que la política era predominantemente masculina.
Además de su labor como consellera, Cuenca fue profesora en la Universitat Autònoma de Barcelona y asumió roles clave en la educación en la Generalitat, siendo secretaria general de Enseñanza entre 1982 y 1986. Acumuló experiencia valiosa en la política catalana, destacando su compromiso con la igualdad y la defensa de los derechos de las mujeres, influenciando a futuras generaciones en un ámbito dominado por hombres.
Las reacciones a su muerte reflejan respeto y admiración, evidenciando su impacto en la historia de la Generalitat y la política catalana, reafirmando su papel como pionera y su dedicación a mejorar el autogobierno en Catalunya. Quienes la conocieron y trabajaron junto a ella, como el presidente en el exilio Carles Puigdemont, la describen como una figura que "abrió camino con su saber hacer y su lealtad al Govern de Catalunya", destacando su labor en un tiempo en que la política era predominantemente masculina.