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Europa reacciona ante las amenazas de Trump sobre Groenlandia con despliegue militar y retirada de tropas alemanas.
La tensión aumenta en el Ártico mientras varios países envían tropas y otros como Alemania retiran sus soldados en respuesta a la política estadounidense.
Publicado: 27 de enero de 2026, 09:49
La creciente atención geopolítica hacia Groenlandia ha sido impulsada por las insistentes amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de anexar el territorio danés. La situación ha derivado en un notable desplazamiento militar en la región, con repercusiones para varios países europeos. Recientemente, Alemania decidió retirar su contingente de 15 soldados de Groenlandia tras el anuncio de Trump sobre aranceles a países europeos con presencia militar en la isla. A pesar de esta retirada, otros países europeos como Dinamarca, Francia y el Reino Unido enviaron tropas a Groenlandia por misiones de reconocimiento bajo la OTAN y para reforzar la seguridad en el Ártico.
Trump reitera que Estados Unidos debe hacerse con el control de Groenlandia, lo que ha llevado a los líderes europeos a enfatizar la necesidad de proteger la soberanía danesa. Además, la situación se complica por los debates sobre la explotación de los recursos naturales de Groenlandia y el impacto del cambio climático, que ha abierto nuevas rutas marítimas en el Ártico. Analistas sugieren que la presión de la administración Trump ha creado un sentido de urgencia entre los países europeos para actuar y afirmar su presencia en el Ártico, haciendo crítica la cooperación y solidaridad entre las naciones en respuesta a la ambición estadounidense.
Trump reitera que Estados Unidos debe hacerse con el control de Groenlandia, lo que ha llevado a los líderes europeos a enfatizar la necesidad de proteger la soberanía danesa. Además, la situación se complica por los debates sobre la explotación de los recursos naturales de Groenlandia y el impacto del cambio climático, que ha abierto nuevas rutas marítimas en el Ártico. Analistas sugieren que la presión de la administración Trump ha creado un sentido de urgencia entre los países europeos para actuar y afirmar su presencia en el Ártico, haciendo crítica la cooperación y solidaridad entre las naciones en respuesta a la ambición estadounidense.