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Estados Unidos refuerza la presión militar sobre Venezuela mientras avanza el debate por una transición democrática
Tensión en la región aumenta por las amenazas de acciones encubiertas de EE.UU. y el llamado a un diálogo pacífico de España.
Publicado: 23 de noviembre de 2025, 19:49
La situación en Venezuela ha escalado dramáticamente en las últimas semanas, con Estados Unidos preparándose para activar una nueva fase de operaciones militares contra el régimen de Nicolás Maduro. Estas acciones buscan intensificar la presión sobre el gobierno venezolano, especialmente ante el despliegue de fuerzas en el Caribe.
Entre las operaciones planeadas, se destaca el lanzamiento de panfletos desde aviones militares de EE.UU. sobre Caracas, ofreciendo una recompensa de 50 millones de dólares por la captura de Maduro. Según The Washington Post, estos folletos contendrían información sobre esa recompensa, que fue duplicada recientemente. La propuesta de lanzar los panfletos se consideró un paso adicional en la campaña de presión de Washington para derrocar a Maduro, una prioridad histórica de la administración Trump. Simultáneamente, el gobierno español ha abogado por una solución pacífica a la crisis venezolana, mostrando su deseo de abrir espacios de diálogo.
En un contexto de creciente tensión, el Departamento de Estado de EE.UU. calificó al Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera, un paso que otorga a Washington nuevas herramientas para imponer sanciones y realizar acciones militares. Esta designación se produce en medio de maniobras militares significativas, incluyendo la llegada del portaaviones Gerald Ford al Caribe, lo que ha suscitado preocupaciones sobre un posible aumento en la tensión y enfrentamientos.
El Frente Institucional Militar de Venezuela ha emitido un llamado al régimen de Maduro para que permita una transición democrática, denunciando las acciones bélicas como carentes de apoyo popular. Maduro ha afirmado que su gobierno está preparado para resistir tales intervenciones extranjeras, mientras la creciente presencia militar de EE.UU. plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad en Venezuela. Ángel Prado, ministro de Comunas, comentó que existe un 'temor muy grande' en EE.UU. hacia el liderazgo de Maduro, sugiriendo que las acciones militares están motivadas por el deseo de Washington de controlar los recursos naturales de Venezuela.
Entre las operaciones planeadas, se destaca el lanzamiento de panfletos desde aviones militares de EE.UU. sobre Caracas, ofreciendo una recompensa de 50 millones de dólares por la captura de Maduro. Según The Washington Post, estos folletos contendrían información sobre esa recompensa, que fue duplicada recientemente. La propuesta de lanzar los panfletos se consideró un paso adicional en la campaña de presión de Washington para derrocar a Maduro, una prioridad histórica de la administración Trump. Simultáneamente, el gobierno español ha abogado por una solución pacífica a la crisis venezolana, mostrando su deseo de abrir espacios de diálogo.
En un contexto de creciente tensión, el Departamento de Estado de EE.UU. calificó al Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera, un paso que otorga a Washington nuevas herramientas para imponer sanciones y realizar acciones militares. Esta designación se produce en medio de maniobras militares significativas, incluyendo la llegada del portaaviones Gerald Ford al Caribe, lo que ha suscitado preocupaciones sobre un posible aumento en la tensión y enfrentamientos.
El Frente Institucional Militar de Venezuela ha emitido un llamado al régimen de Maduro para que permita una transición democrática, denunciando las acciones bélicas como carentes de apoyo popular. Maduro ha afirmado que su gobierno está preparado para resistir tales intervenciones extranjeras, mientras la creciente presencia militar de EE.UU. plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad en Venezuela. Ángel Prado, ministro de Comunas, comentó que existe un 'temor muy grande' en EE.UU. hacia el liderazgo de Maduro, sugiriendo que las acciones militares están motivadas por el deseo de Washington de controlar los recursos naturales de Venezuela.