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Estados Unidos pintará de negro su muro fronterizo con México para dificultar el cruce de migrantes

La medida, anunciada por la secretaria de Seguridad Nacional, busca aumentar el calor del metal y disuadir la inmigración ilegal.

Publicado: 20 de agosto de 2025, 18:59

En una reciente iniciativa del gobierno de Donald Trump, la administración estadounidense ha comenzado a pintar de negro el muro fronterizo con México, con el objetivo de elevar la temperatura de la estructura metálica y dificultar que los migrantes lo escalen. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció la estrategia, caracterizando el muro como un 'escudo y símbolo' del compromiso de Trump con la seguridad nacional. La nueva pintura se hizo específicamente a pedido de Trump, y se espera que haga que el muro se caliente intensamente bajo el sol, impidiendo que los inmigrantes ilegales intenten escalarlo. Noem enfatizó que "este muro es parte de la diferencia: demasiado alto para escalarlo, demasiado estrecho para cruzarlo. Y ahora, por orden del presidente, se pintará en negro, tan caliente al tacto que los inmigrantes ilegales ni siquiera intentarán".

Trump ha prometido continuar con la obra del muro tras la paralización del proyecto por Joe Biden. Aunque las cifras de cruces irregulares han mostrado una tendencia a la baja en los últimos meses, la administración considera necesarias estas medidas adicionales. El propósito de estas acciones es endurecer las políticas migratorias, lo que ha generado críticas sobre la deshumanización de los migrantes y ha intensificado la discusión sobre la retórica y las tácticas empleadas para controlar la frontera.

El financiamiento para la pintura y el aumento en la construcción del muro proviene de la ley de presupuesto aprobada en julio pasado, lo que permite a la administración construir hasta 800 metros de muro al día. Además, la Casa Blanca está invirtiendo en tecnología, cámaras, sensores e infraestructura fluvial en la frontera suroeste. Esta acción ha levantado preocupaciones en torno a su impacto en la percepción pública y la relación de Estados Unidos con los migrantes, en un clima marcado por la controversia sobre las políticas de inmigración de la administración Trump.