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Estados Unidos lanza un ataque en Nigeria contra el Estado Islámico, Trump justifica acción por la violencia contra cristianos
Diferentes narrativas surgen sobre el objetivo del ataque, mientras Nigeria afirma que la lucha es contra el terrorismo sin distinción religiosa.
Publicado: 27 de diciembre de 2025, 22:48
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó el lanzamiento de un 'poderoso y mortal' ataque contra campamentos del Estado Islámico (ISIS) en el noroeste de Nigeria, afirmando que la operación responde a la brutalidad de los grupos terroristas que atacan a 'cristianos inocentes'. Esta decisión fue respaldada por su secretario de Defensa y se justificó a través de publicaciones en redes sociales, aunque el gobierno nigeriano enfatizó que el ataque no tenía un enfoque religioso, sino que era parte de una lucha general contra el terrorismo.
La operación militar, que se llevó a cabo el 26 de diciembre, incluyó el lanzamiento de misiles Tomahawk desde un buque de guerra en el Golfo de Guinea, y estuvo coordinada entre ambas naciones, según confirmó el ministro de Exteriores nigeriano, Yusuf Taggar. Estos ataques fueron dirigidos a dos campamentos del EI en el bosque de Bauni, donde se entrenamiento a terroristas para cometer atentados. El contexto religioso en Nigeria es complejo, ya que el país enfrenta una onda de violencia que afecta a comunidades tanto cristianas como musulmanas.
Expertos advierten que la narrativa de Trump podría exacerbar las tensiones interreligiosas, dado que el propio gobierno nigeriano afirma que las víctimas de la violencia yihadista incluyen a ambos grupos religiosos y que los ataques no son selectivos. Taggar subrayó que el propósito del ataque era proteger a todos los nigerianos, y que ambos gobiernos acordaron comunicar que la acción era fruto de una colaboración en la lucha contra el terrorismo sin distinción religiosa.
La declaración de Trump ha sido criticada por algunos analistas, quienes señalan que simplificar el conflicto y centrarlo únicamente en la persecución de cristianos ignora factores económicos y sociales subyacentes. Así mismo, se ha señalado que en los últimos años, Nigeria ha sido designada como un país de especial preocupación en relación con la libertad religiosa, lo que ha llevado a una mayor atención internacional sobre la violencia en la región. Sin embargo, el gobierno nigeriano ha mantenido que se trata de un problema más amplio que incluye tanto a musulmanes como a cristianos, y trabaja en colaboración con Estados Unidos para abordar la amenaza del terrorismo.
La operación militar, que se llevó a cabo el 26 de diciembre, incluyó el lanzamiento de misiles Tomahawk desde un buque de guerra en el Golfo de Guinea, y estuvo coordinada entre ambas naciones, según confirmó el ministro de Exteriores nigeriano, Yusuf Taggar. Estos ataques fueron dirigidos a dos campamentos del EI en el bosque de Bauni, donde se entrenamiento a terroristas para cometer atentados. El contexto religioso en Nigeria es complejo, ya que el país enfrenta una onda de violencia que afecta a comunidades tanto cristianas como musulmanas.
Expertos advierten que la narrativa de Trump podría exacerbar las tensiones interreligiosas, dado que el propio gobierno nigeriano afirma que las víctimas de la violencia yihadista incluyen a ambos grupos religiosos y que los ataques no son selectivos. Taggar subrayó que el propósito del ataque era proteger a todos los nigerianos, y que ambos gobiernos acordaron comunicar que la acción era fruto de una colaboración en la lucha contra el terrorismo sin distinción religiosa.
La declaración de Trump ha sido criticada por algunos analistas, quienes señalan que simplificar el conflicto y centrarlo únicamente en la persecución de cristianos ignora factores económicos y sociales subyacentes. Así mismo, se ha señalado que en los últimos años, Nigeria ha sido designada como un país de especial preocupación en relación con la libertad religiosa, lo que ha llevado a una mayor atención internacional sobre la violencia en la región. Sin embargo, el gobierno nigeriano ha mantenido que se trata de un problema más amplio que incluye tanto a musulmanes como a cristianos, y trabaja en colaboración con Estados Unidos para abordar la amenaza del terrorismo.