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Estados Unidos intensifica operaciones navales al incautar petroleros que desafían el bloqueo a Venezuela
La reciente interceptación de varios buques refleja un endurecimiento de la estrategia militar norteamericana para frenar el tráfico de crudo venezolano.
Publicado: 16 de enero de 2026, 16:33
En los últimos días, Estados Unidos ha incrementado sus operaciones navales en el Caribe y el Atlántico Norte con el objetivo de frenar el tráfico ilegal de petróleo vinculado a Venezuela. Recientemente, las fuerzas estadounidenses incautaron el petrolero Bella 1, ahora conocido como Marinera, que estaba en ruta hacia Rusia. Esta acción es parte de un esfuerzo más amplio que, desde el 16 de diciembre, busca desarticular redes de tráfico utilizando tácticas como el apagado de sistemas de localización de buques.
Estados Unidos interceptó el M/T Sophia, otro petrolero relacionado con el crudo venezolano. Además, el 15 de enero, las fuerzas armadas intervinieron el petrolero Verónica, que se convierte en el sexto buque confiscado desde diciembre embargado por la administración estadounidense, que se ha comprometido a mantener un control estricto sobre el comercio petrolero. Esta operación fue anunciada por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien aseguró que los esfuerzos han sido “impecables, de conformidad con el derecho internacional”. Noem también reiteró que “no hay forma de huir o escapar de la justicia estadounidense”.
La Operación Southern Spear ha llevado a estas incautaciones, que se realizan sin incidentes y que buscan mantener un control estricto sobre el comercio petrolero. Estas acciones han creado tensiones internacionales, especialmente con Rusia, que ha respondido enviando buques a la región.
Desde el 20 de diciembre, tras la captura de Maduro y su esposa, la Guardia Costera ha interceptado múltiples embarcaciones implicadas en el tráfico de petróleo, indicando el intensificado enfoque de la Casa Blanca para tomar control del petróleo venezolano y frenar las operaciones de la flota fantasma rusa, que evade sanciones internacionales. Este endurecimiento de la estrategia no solo implica sancionar a Venezuela, sino también controlar las rutas de exportación de petróleo, asegurando que solo se realicen exportaciones legales. Esto representa un cambio en la política de Estados Unidos hacia su compromiso de bloquear el comercio petrolero ilícito proveniente de Venezuela.
Estados Unidos interceptó el M/T Sophia, otro petrolero relacionado con el crudo venezolano. Además, el 15 de enero, las fuerzas armadas intervinieron el petrolero Verónica, que se convierte en el sexto buque confiscado desde diciembre embargado por la administración estadounidense, que se ha comprometido a mantener un control estricto sobre el comercio petrolero. Esta operación fue anunciada por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien aseguró que los esfuerzos han sido “impecables, de conformidad con el derecho internacional”. Noem también reiteró que “no hay forma de huir o escapar de la justicia estadounidense”.
La Operación Southern Spear ha llevado a estas incautaciones, que se realizan sin incidentes y que buscan mantener un control estricto sobre el comercio petrolero. Estas acciones han creado tensiones internacionales, especialmente con Rusia, que ha respondido enviando buques a la región.
Desde el 20 de diciembre, tras la captura de Maduro y su esposa, la Guardia Costera ha interceptado múltiples embarcaciones implicadas en el tráfico de petróleo, indicando el intensificado enfoque de la Casa Blanca para tomar control del petróleo venezolano y frenar las operaciones de la flota fantasma rusa, que evade sanciones internacionales. Este endurecimiento de la estrategia no solo implica sancionar a Venezuela, sino también controlar las rutas de exportación de petróleo, asegurando que solo se realicen exportaciones legales. Esto representa un cambio en la política de Estados Unidos hacia su compromiso de bloquear el comercio petrolero ilícito proveniente de Venezuela.