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Estados Unidos intensifica la incautación de buques petroleros venezolanos en el Caribe ante sanciones y presiones internacionales

La Guardia Costera intercepta nuevamente buques, señalando una estrategia más amplia contra el comercio de crudo vinculado al régimen de Maduro y sus aliados.

Publicado: 23 de diciembre de 2025, 11:35

En un desarrollo significativo de su política exterior, Estados Unidos ha intensificado sus operaciones contra buques petroleros relacionados con el régimen venezolano. En las últimas semanas, la Guardia Costera ha confiscado al menos tres petroleros, incluido el Bella-1, que se encuentra bajo sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro de EE. UU.

La operación más reciente, confirmada el 21 de diciembre, encontró al Bella-1 en aguas internacionales, donde estaba intentando cargar petróleo. Esta incursión se produce en el contexto de un bloqueo total y absoluto ordenado por el presidente Donald Trump, que ha prometido frenar el comercio ilegal de crudo a través de interceptaciones clave. La Guardia Costera también ha interceptado otros buques como el Skipper y el Centuries, siendo el primero denunciado por supuestamente actuar como parte de una flota fantasma dedicada al contrabando de crudo.

La incursión refleja una estrategia más amplia del gobierno estadounidense, quien ha resaltado que el bloqueo se extiende a todos los cargueros vinculados al régimen de Maduro. Trump ha declarado que la administración también está reforzando su presencia militar en el Caribe para asegurar el cumplimiento de las sanciones y cortar las fuentes de financiamiento del régimen. Las autoridades estadounidenses han advertido que buques cargados con crudo venezolano se están alejando de las costas del país tras la intensificación del control marítimo, lo que ha dejado cargamentos varados y paralizado salidas hacia Asia, incluso afectando a la estatal PDVSA.

La respuesta del gobierno venezolano ha sido descalificar las incautaciones como actos de "piratería naval". El canciller venezolano, Yván Gil, ha repetido que estas acciones son ilegales y han desplazado la atención internacional a la situación económica del país. Sin embargo, Washington sostiene que sus operaciones están alineadas con el cumplimiento estricto de las sanciones internacionales impuestas al régimen venezolano y están orientadas a frenar la red de narcotráfico vinculada al comercio de crudo. A medida que la Guardia Costera de EE. UU. continúa su persecución de buques, el contexto geopolítico se avizora como cada vez más complejo.