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Estados Unidos impone nuevas restricciones migratorias mientras Mali y Burkina Faso responden prohibiendo la entrada a ciudadanos estadounidenses
La reciprocidad de las medidas ha elevado las tensiones diplomáticas en un contexto de creciente control migratorio.
Publicado: 2 de enero de 2026, 19:55
En un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias, Estados Unidos ha implementado nuevas restricciones que afectan la entrada de turistas provenientes de 42 países, incluyendo España. A partir de febrero de 2026, los viajeros deberán compartir datos personales, laborales y familiares, lo que ha generado una fuerte reacción negativa, especialmente en el sector turístico, temeroso de que esta normativa afecte la llegada de visitantes durante la próxima Copa Mundial de Fútbol.
En respuesta a estas restricciones, Mali y Burkina Faso han decidido prohibir la entrada de ciudadanos estadounidenses, una medida que busca igualar las condiciones impuestas por Estados Unidos. Esta prohibición, que comienza el 31 de diciembre de 2025, no solo afecta a turistas, sino también a empresarios y personal diplomático, deteriorando así las relaciones diplomáticas y la cooperación internacional entre los países involucrados.
Las autoridades de Mali y Burkina Faso argumentan que su decisión responde a la elevada presión migratoria que enfrentan y destacan la reciprocidad como un principio fundamental en sus acciones. Ambas naciones, al igual que el Departamento de Estado de EE.UU., emiten advertencias de viaje, reflejando la creciente complejidad y tensión en la situación migratoria actual.
En respuesta a estas restricciones, Mali y Burkina Faso han decidido prohibir la entrada de ciudadanos estadounidenses, una medida que busca igualar las condiciones impuestas por Estados Unidos. Esta prohibición, que comienza el 31 de diciembre de 2025, no solo afecta a turistas, sino también a empresarios y personal diplomático, deteriorando así las relaciones diplomáticas y la cooperación internacional entre los países involucrados.
Las autoridades de Mali y Burkina Faso argumentan que su decisión responde a la elevada presión migratoria que enfrentan y destacan la reciprocidad como un principio fundamental en sus acciones. Ambas naciones, al igual que el Departamento de Estado de EE.UU., emiten advertencias de viaje, reflejando la creciente complejidad y tensión en la situación migratoria actual.