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Estados Unidos implementa nuevas políticas migratorias que recortan permisos laborales y refuerzan el tráfico de personas

La reducción en la vigencia de los permisos de trabajo y el endurecimiento de controles migratorios generan consecuencias para solicitantes de asilo y refugiados.

Publicado: 7 de diciembre de 2025, 11:37

Estados Unidos ha introducido recientemente cambios significativos en sus políticas migratorias que afectan directamente a refugiados y solicitantes de asilo. A partir del 5 de diciembre de 2025, el gobierno ha decidido reducir la validez máxima de los Documentos de Autorización de Empleo (EAD) de cinco años a tan solo 18 meses. Esta medida se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la seguridad nacional, impulsada por incidentes recientes, incluyendo un ataque en Washington atribuido a un refugiado afgano. Esta decisión es parte de un esfuerzo más amplio por parte de la administración para reforzar los controles sobre migrantes.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) ha justificado este cambio como una medida necesaria para garantizar la seguridad nacional, asegurando que permitirá realizar verificaciones de antecedentes de forma más frecuente. El USCIS aclaró que la duración máxima de los permisos de trabajo cambiará de cinco años a 18 meses no solo para nuevos peticionarios, sino también para aquellos en proceso de renovación. Organizaciones no gubernamentales y expertos en migración subrayan que la continuación de políticas que limitan el asilo y reducen la reunificación familiar solo empujarán a más personas hacia rutas de migración clandestinas.

El debate sobre la migración y sus implicaciones en la seguridad nacional se intensifica mientras Estados Unidos se enfrenta a la complejidad creciente del tráfico de personas, un fenómeno que continúa prosperando en medio de políticas restrictivas y un discurso político pronto a la polarización. En ese sentido, un nuevo informe del Mixed Migration Centre ha destacado que las políticas migratorias severas impulsan, en vez de desmantelar, las redes de tráfico, elevando tanto la demanda de pasadores como los costos de los viajes ilegales. El informe, que comenzó a desplegarse en el momento oportuno para influir en giras diplomáticas y foros internacionales, resalta que los gobiernos, incluidos el estadounidense y el británico, deben enfrentar el hecho de que la represión a la migración legal solo refuerza el modelo del tráfico humano.

Asimismo, la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció la expansión de restricciones migratorias que afectarán a más de 30 países, una medida que sigue a la implementación de políticas aún más estrictas que ya incluían 19 naciones. Se espera que esta prohibición impacte a inmigrantes, visitantes temporales, estudiantes y turistas. Según Noem, el gobierno está priorizando la seguridad nacional ante la necesidad de verificar a los posibles inmigrantes y visitantes temporales. La creciente politización del tema migratorio ha permitido que la extrema derecha utilice la criminalización de la migración como un tema electoral, argumentando que la inmigración se ha convertido en “una amenaza” para la seguridad interna.