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Estados Unidos enfrenta deficiencias críticas en su arsenal militar y tecnológica en portaaviones
Retrasos en misiles hipersónicos y problemas operativos en el portaaviones Gerald Ford resaltan fallos en el sistema militar estadounidense.
Publicado: 24 de enero de 2026, 13:21
En los últimos años, Estados Unidos ha intentado mantenerse a la vanguardia en tecnología militar, pero una serie de problemas técnicos ha expuesto las fragilidades en sus sistemas avanzados. Recientemente, el Pentágono enfrentó un retraso significativo en su programa de misiles hipersónicos, específicamente el sistema Dark Eagle, que, a pesar de contar ya con un lanzador, aún carece de municiones para operar plenamente. Este proyecto, que cuenta con un presupuesto de 10.400 millones de dólares, es crucial para la defensa nacional, especialmente frente a las capacidades de Rusia y China.
Por otro lado, la situación es crítica en el nuevo portaaviones nuclear Gerald Ford, valorado en 13.000 millones de dólares, que ha tenido problemas operativos con su sistema de saneamiento, lo que ha llevado a condiciones insalubres para su tripulación. Las fallas se han atribuido a la tecnología defectuosa desde su concepción, afectando su operatividad y obligando al buque a regresar frecuentemente al puerto.
Ambas situaciones reflejan las dificultades que enfrenta el sector militar estadounidense en un contexto de creciente competencia global y plantean interrogantes sobre la gestión de recursos y la implementación de tecnologías nuevas en un entorno que exige respuestas rápidas y efectivas.
Por otro lado, la situación es crítica en el nuevo portaaviones nuclear Gerald Ford, valorado en 13.000 millones de dólares, que ha tenido problemas operativos con su sistema de saneamiento, lo que ha llevado a condiciones insalubres para su tripulación. Las fallas se han atribuido a la tecnología defectuosa desde su concepción, afectando su operatividad y obligando al buque a regresar frecuentemente al puerto.
Ambas situaciones reflejan las dificultades que enfrenta el sector militar estadounidense en un contexto de creciente competencia global y plantean interrogantes sobre la gestión de recursos y la implementación de tecnologías nuevas en un entorno que exige respuestas rápidas y efectivas.