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España y Italia refuerzan sus defensas en respuesta a la evolución de los conflictos bélicos con nuevas tecnologías y armamento.

La guerra ruso-ucraniana impulsa innovaciones como drones y sistemas antimisiles para enfrentar las amenazas contemporáneas.

Publicado: 29 de noviembre de 2025, 07:53

La guerra ruso-ucraniana ha sido un catalizador para la innovación tecnológica en el ámbito militar, obligando a ambos bandos a adaptar sus estrategias y armamentos en un escenario donde el control aéreo no puede ser asumido por medios tradicionales. Actualmente, los drones están jugando un papel crucial en el conflicto, causando hasta el 70% de las bajas ucranianas. Este cambio en la dinámica de combate ha llevado a un enfoque en el desarrollo de contramedidas efectivas, introduciendo armas antidrones como DragonFire del Reino Unido.

Italia ha presentado la Cúpula de Miguel Ángel, un sistema antimisiles de nueva generación que busca prevenir ataques en ciberseguridad y por vía aérea. Este sistema implica la colaboración de diversas plataformas y está diseñado para proteger a Italia y otros países europeos. La empresa Leonardo ha enfatizado la necesidad de priorizar la seguridad en un contexto de creciente violencia híbrida.

Ambas innovaciones reflejan un entendimiento contemporáneo de la guerra, donde la integración de tecnología avanzada con estrategias defensivas es crucial. Esta situación resalta la importancia de colaborar entre países para fortalecer las capacidades defensivas en un entorno cada vez más complejo.