Progresista 23.1%Conservador 76.9%
España impulsa un tratado global contra la contaminación por plástico mientras las negociaciones enfrentan grandes obstáculos internacionales.
La situación crítica de la contaminación plástica exige un acuerdo sólido que contemple toda la cadena de producción y eliminación.
Publicado: 15 de diciembre de 2025, 03:26
La lucha para establecer un tratado global contra la contaminación por plástico enfrenta importantes desafíos. Casi cuatro años después de que 175 países aprobaran la creación del primer tratado en la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA), las negociaciones se encuentran estancadas debido a divisiones entre países y la presión de los petroestados contrarios a limitar la producción de plásticos. En este contexto, la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica de España, Sara Aagesen, ha abogado por revitalizar las negociaciones.
Aagesen, quien participó recientemente en una reunión ministerial durante la UNEA-7 en Nairobi, enfatizó que el ciclo de vida completo de los plásticos debe mantenerse dentro del alcance del tratado. Resaltó la necesidad de abordar no solo la gestión de residuos, sino también medidas previas como patrones de consumo sostenibles y un diseño de productos más responsable. La falta de consenso se agravó con la renuncia del embajador ecuatoriano que presidía el Comité Intergubernamental de Negociación, un movimiento que ha dejado el futuro del proceso aún más incierto. Muchos países argumentan que el nuevo tratado debe incluir disposiciones sobre el ciclo de vida completo de los plásticos, un elemento no consensuado hasta ahora.
La producción de plástico ha aumentado y estudios advierten de las graves implicaciones para la salud pública. Según informes recientes del Pew Research Center, cada año acaban en el medio ambiente 130 millones de toneladas de plásticos, y esa cifra podría ascender a 280 millones para 2040 sin acción global ambiciosa. En la UNEA-7 en Nairobi, se discuten soluciones sostenibles, mientras la presión por un tratado robusto que aborde esta crisis global se vuelve cada vez más urgente, especialmente con el apoyo de países como España.
Además, Aagesen destacó la importancia de establecer disposiciones claras para la gobernanza del tratado y normas que faciliten la toma de decisiones. En este sentido, subrayó que el proceso no debe estancarse ante los desacuerdos, lo que implica la posibilidad de adoptar decisiones por votación en casos de falta de consenso. La situación actual del proceso negociador es aún más complicada por la reciente dimisión de Luis Vayas-Valdivieso, quien presidía el INC. Se espera que el nuevo presidente del comité sea elegido en una próxima reunión, lo que podría dar un nuevo impulso a las negociaciones, aunque las diferencias entre los países continúan siendo un obstáculo significativo.
Aagesen, quien participó recientemente en una reunión ministerial durante la UNEA-7 en Nairobi, enfatizó que el ciclo de vida completo de los plásticos debe mantenerse dentro del alcance del tratado. Resaltó la necesidad de abordar no solo la gestión de residuos, sino también medidas previas como patrones de consumo sostenibles y un diseño de productos más responsable. La falta de consenso se agravó con la renuncia del embajador ecuatoriano que presidía el Comité Intergubernamental de Negociación, un movimiento que ha dejado el futuro del proceso aún más incierto. Muchos países argumentan que el nuevo tratado debe incluir disposiciones sobre el ciclo de vida completo de los plásticos, un elemento no consensuado hasta ahora.
La producción de plástico ha aumentado y estudios advierten de las graves implicaciones para la salud pública. Según informes recientes del Pew Research Center, cada año acaban en el medio ambiente 130 millones de toneladas de plásticos, y esa cifra podría ascender a 280 millones para 2040 sin acción global ambiciosa. En la UNEA-7 en Nairobi, se discuten soluciones sostenibles, mientras la presión por un tratado robusto que aborde esta crisis global se vuelve cada vez más urgente, especialmente con el apoyo de países como España.
Además, Aagesen destacó la importancia de establecer disposiciones claras para la gobernanza del tratado y normas que faciliten la toma de decisiones. En este sentido, subrayó que el proceso no debe estancarse ante los desacuerdos, lo que implica la posibilidad de adoptar decisiones por votación en casos de falta de consenso. La situación actual del proceso negociador es aún más complicada por la reciente dimisión de Luis Vayas-Valdivieso, quien presidía el INC. Se espera que el nuevo presidente del comité sea elegido en una próxima reunión, lo que podría dar un nuevo impulso a las negociaciones, aunque las diferencias entre los países continúan siendo un obstáculo significativo.