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España enfrenta una ola de calor con temperaturas hasta 44 grados en el puente de agosto, afectando a diversas comunidades autónomas.
Alertas por calor extremo y riesgo de incendios se activan en varias regiones del país ante la ola de calor prolongada.
Publicado: 15 de agosto de 2025, 18:58
El puente de agosto ha comenzado con toda España inmersa en una larga ola de calor que ha llevado a los termómetros a alcanzar hasta 44 grados, especialmente en Badajoz, donde se han registrado máximas de 43 grados. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido avisos de alerta en varias comunidades, donde se prevén temperaturas extremas durante el fin de semana. Esta ola de calor es consecuencia de un aumento de la estabilidad atmosférica y la elevada insolación, con preocupaciones sobre la salud pública y el riesgo de incendios.
La situación es crítica, especialmente en localidades de Catalunya, donde se han superado los 42 grados. El Ayuntamiento de Barcelona ha activado un plan de emergencia para proteger a grupos vulnerables como ancianos y niños. La Aemet también ha señalado el alto riesgo de incendios en regiones como Extremadura, Castilla y León y Galicia, recomendando a la población estar atenta a los consejos de seguridad.
Este fenómeno climatológico no solo representa un desafío para la salud de los ciudadanos, sino también para los servicios de emergencia que enfrentan las consecuencias de la ola de calor prolongada. Con un mapa de riesgo en rojo para gran parte de la península, se anticipa que las temperaturas extremas continúen afectando a la población en los días siguientes.
La situación es crítica, especialmente en localidades de Catalunya, donde se han superado los 42 grados. El Ayuntamiento de Barcelona ha activado un plan de emergencia para proteger a grupos vulnerables como ancianos y niños. La Aemet también ha señalado el alto riesgo de incendios en regiones como Extremadura, Castilla y León y Galicia, recomendando a la población estar atenta a los consejos de seguridad.
Este fenómeno climatológico no solo representa un desafío para la salud de los ciudadanos, sino también para los servicios de emergencia que enfrentan las consecuencias de la ola de calor prolongada. Con un mapa de riesgo en rojo para gran parte de la península, se anticipa que las temperaturas extremas continúen afectando a la población en los días siguientes.