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Envenenamiento del perro del alcalde de Paterna del Campo expone la polarización política en Huelva y suscita repudio social.
Juan Salvador Domínguez, del PSOE, atribuye los hechos a la controversia por la suspensión de una suelta de vaquillas debido a falta de autorización.
Publicado: 27 de agosto de 2025, 19:22
Juan Salvador Domínguez, el alcalde de Paterna del Campo en Huelva, ha denunciado en sus redes sociales el envenenamiento mortal de su perro, un suceso que ha calificado como consecuencia de la creciente polarización política en la sociedad. En su publicación, el alcalde expresó su dolor y sorpresa al encontrar a su mascota muerta, asumiendo que este acto se relaciona con la reciente suspensión de la tradicional suelta de vaquillas del municipio, que fue cancelada por la Junta de Andalucía por falta de autorización. La denuncia ha generado un amplio eco en la comunidad política, recibiendo apoyo de figuras como Miguel Ángel Curiel y el PSOE de La Zarza-Perrunal.
El alcalde enfatizó que su gobierno no buscaba eliminar el evento taurino, sino que estaba limitado por la normativa administrativa, señalando que la situación fue manipulada en redes sociales, creando un ambiente hostil en su contra. La falta de diálogo y el aumento de la violencia en el espacio público son destacados en este contexto, produciendo un debate sobre las consecuencias de esta polarización.
El envenenamiento del perro ha subrayado no solo el dolor personal del alcalde, sino también la corrosión social provocada por la polarización política, llamando a la reflexión sobre el descontento y la falta de respeto en la vida pública.
El alcalde enfatizó que su gobierno no buscaba eliminar el evento taurino, sino que estaba limitado por la normativa administrativa, señalando que la situación fue manipulada en redes sociales, creando un ambiente hostil en su contra. La falta de diálogo y el aumento de la violencia en el espacio público son destacados en este contexto, produciendo un debate sobre las consecuencias de esta polarización.
El envenenamiento del perro ha subrayado no solo el dolor personal del alcalde, sino también la corrosión social provocada por la polarización política, llamando a la reflexión sobre el descontento y la falta de respeto en la vida pública.