Progresista 100%Conservador 0%

Enero, el mes que parece eterno: factores psicológicos y sociales detrás de la percepción de su duración

La influencia de diciembre y la falta de estímulos en enero generan una sensación de tiempo más lento para muchos.

Publicado: 28 de enero de 2026, 09:06

Cada año, muchos se enfrentan a la misma queja: enero parece un mes interminable. Aunque este mes tiene igual número de días que marzo, mayo o agosto, la percepción que se tiene de su duración es notablemente diferente. Varias razones subyacen a esta peculiaridad, desde factores psicológicos hasta circunstancias climáticas que afectan nuestro estado de ánimo.

Una de las explicaciones más comunes es el drástico contraste entre diciembre y enero. Diciembre es un mes lleno de celebraciones que crea un halo especial. Sin embargo, una vez culminadas esas celebraciones, el inicio de enero nos regresa a la rutina. La conocida 'cuesta de enero' afecta drásticamente la vida social y emocional de muchas personas, acentuada por la ansiedad y la incertidumbre económica tras las festividades. Los nuevos propósitos de Año Nuevo también contribuyen a la presión que sienten muchos durante este mes, convirtiéndolo en un período de reflexión que contrasta con la alegría de diciembre.

El psicólogo Warren H. Meck sugiere que la falta de actividades estimulantes en enero contribuye a la sensación de que el mes se prolonga. Climáticamente, las bajas temperaturas y la oscuridad prolongada exacerban la 'tristeza de enero'. Además, la teoría del reloj de la dopamina establece que, cuando estamos involucrados en actividades placenteras, la percepción del tiempo se acelera, mientras que la falta de estímulos provoca que el tiempo parezca más largo. Estos factores anímicos, económicos y naturales resultan en un mes que, para muchos, se siente interminable. Recientemente, reafirmando esta percepción, la periodistas de Cadena SER y Público han explorado cómo la transición de diciembre, un mes saturado de eventos sociales y festividades, a enero, un periodo de retorno a la rutina, exacerba esta sensación de duración. La falta de luz solar y el frío hacen que muchas personas prefieran esperar la llegada de la primavera para comenzar a planificar actividades sociales, reforzando la noción de que enero es un mes pesado y eterno.