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Emmanuel Macron anuncia la instauración de un servicio militar voluntario en Francia para responder a las crecientes amenazas internacionales.
Esta medida busca movilizar a jóvenes de 18 a 19 años y aumentar la capacidad de defensa del país frente a posibles conflictos en Europa.
Publicado: 27 de noviembre de 2025, 13:13
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha dado a conocer este jueves en la base militar de Varces, cerca de Grenoble, su plan de instaurar un nuevo servicio militar voluntario en Francia. Este servicio tendrá una duración de diez meses y comenzará a funcionar a partir del próximo verano de 2026. Esta iniciativa pretende reclutar a jóvenes de entre 18 y 19 años para responder de manera más efectiva a las crecientes amenazas internacionales, especialmente en el contexto de la invasión rusa de Ucrania y la incertidumbre sobre la seguridad en Europa.
El objetivo inicial del nuevo Servicio Nacional Voluntario (SNV) es alistar a 3,000 jóvenes en su primer año, con metas de aumentar la participación hasta 10,000 jóvenes para 2030 y hasta 50,000 para 2035. Este reclutamiento se llevará a cabo de forma gradual, con un enfoque en la formación de reservistas que puedan ser movilizados en caso de un conflicto. Macron subrayó la importancia de estar preparados y evitar la división y el miedo en momentos de creciente inestabilidad global.
La propuesta ha suscitado interés en la juventud, que el presidente calificó como "sed de compromiso", y se espera que el 73% de la población respalde la instauración de esta mili, según encuestas recientes. El nuevo servicio tendrá una remuneración de entre 800 y 1,000 euros mensuales, y comenzará con un mes de formación general antes de que los participantes sean asignados a unidades militares para completar su servicio, compartiendo la vida y las actividades diarias con militares profesionales, aunque no serán destinados a misiones internacionales. Durante su discurso, Macron enfatizó que este servicio solo se llevará a cabo en territorio francés, disipando temores sobre el envío de soldados a conflictos externos. El presidente también dejó claro que será el propio Ejército quien seleccionará a los futuros voluntarios, eligiendo entre los más motivados y aquellos que mejor se adapten a las necesidades de las fuerzas armadas.
Además, el presidente ha dejado abierta la posibilidad de que, en circunstancias excepcionales y en respuesta a amenazas inminentes, el Parlamento podría autorizar el reclutamiento de jóvenes de forma obligatoria. Este servicio voluntario responde a un cambio en la perspectiva militar de Francia, alineándose con otros países europeos que también están reevaluando sus capacidades de defensa ante la creciente presión de Rusia. La movilización de la nación para garantizar su defensa es esencial, no solo ante un enemigo concreto, sino como preparación ante la incertidumbre global. Macron destacó que "el miedo no evita el peligro" y que “la juventud aspira a la libertad y tiene sed de compromiso”. Con esta medida, Francia busca adaptarse a un entorno de creciente inquietud geopolítica en el continente europeo, estableciendo un modelo de defensa que aproveche la motivación de los jóvenes y refuerce las capacidades de las Fuerzas Armadas.
El objetivo inicial del nuevo Servicio Nacional Voluntario (SNV) es alistar a 3,000 jóvenes en su primer año, con metas de aumentar la participación hasta 10,000 jóvenes para 2030 y hasta 50,000 para 2035. Este reclutamiento se llevará a cabo de forma gradual, con un enfoque en la formación de reservistas que puedan ser movilizados en caso de un conflicto. Macron subrayó la importancia de estar preparados y evitar la división y el miedo en momentos de creciente inestabilidad global.
La propuesta ha suscitado interés en la juventud, que el presidente calificó como "sed de compromiso", y se espera que el 73% de la población respalde la instauración de esta mili, según encuestas recientes. El nuevo servicio tendrá una remuneración de entre 800 y 1,000 euros mensuales, y comenzará con un mes de formación general antes de que los participantes sean asignados a unidades militares para completar su servicio, compartiendo la vida y las actividades diarias con militares profesionales, aunque no serán destinados a misiones internacionales. Durante su discurso, Macron enfatizó que este servicio solo se llevará a cabo en territorio francés, disipando temores sobre el envío de soldados a conflictos externos. El presidente también dejó claro que será el propio Ejército quien seleccionará a los futuros voluntarios, eligiendo entre los más motivados y aquellos que mejor se adapten a las necesidades de las fuerzas armadas.
Además, el presidente ha dejado abierta la posibilidad de que, en circunstancias excepcionales y en respuesta a amenazas inminentes, el Parlamento podría autorizar el reclutamiento de jóvenes de forma obligatoria. Este servicio voluntario responde a un cambio en la perspectiva militar de Francia, alineándose con otros países europeos que también están reevaluando sus capacidades de defensa ante la creciente presión de Rusia. La movilización de la nación para garantizar su defensa es esencial, no solo ante un enemigo concreto, sino como preparación ante la incertidumbre global. Macron destacó que "el miedo no evita el peligro" y que “la juventud aspira a la libertad y tiene sed de compromiso”. Con esta medida, Francia busca adaptarse a un entorno de creciente inquietud geopolítica en el continente europeo, estableciendo un modelo de defensa que aproveche la motivación de los jóvenes y refuerce las capacidades de las Fuerzas Armadas.