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Emergencias no activó 80 agentes medioambientales durante la DANA pese a la oferta del director de Medio Natural
La falta de solicitud dejó desprotegidos los barrancos en medio de la catástrofe que dejó 229 fallecidos y graves daños materiales.
Publicado: 30 de noviembre de 2025, 12:58
La catástrofe provocada por la DANA en Valencia ha suscitado serias críticas sobre la gestión de las emergencias y la actuación de los responsables. El director general de Medio Natural, Luis Gomis, reconoció en su declaración ante la jueza instructora que Emergencias no activó hasta 80 agentes medioambientales que podían haber ayudado en la vigilancia de los barrancos durante el episodio meteorológico del 29 de octubre de 2024, el cual dejó un saldo trágico de 229 fallecidos.
Luis Gomis, en su declaración el pasado 20 de noviembre, declaró que 'no hubo ninguna petición de colaboración' desde el Centro de Coordinación de Emergencias para desplegar a estos 64 a 80 agentes que estarían disponibles para controlar los caudales en los barrancos. Esta situación pone de relieve las deficiencias en la coordinación entre diferentes departamentos que impactaron gravemente en la gestión de la crisis. Tanto el Consorcio Provincial de Bomberos como el Centro de Coordinación de Emergencias se culpan mutuamente por el fracaso del dispositivo que debía estar en funcionamiento.
La activación de estos agentes no implica un proceso formal complicado, sino que podría haberse gestionado a través de una simple comunicación interna. Ante el intenso escrutinio sobre la gestión de Emergencias, la falta de actuación en momentos críticos, y la ausencia de respuestas rápidas adecuadas, se abre un debate sobre la necesidad de mejorar los protocolos de acción en tales eventos climáticos extremos para evitar tragedias futuras.
Luis Gomis, en su declaración el pasado 20 de noviembre, declaró que 'no hubo ninguna petición de colaboración' desde el Centro de Coordinación de Emergencias para desplegar a estos 64 a 80 agentes que estarían disponibles para controlar los caudales en los barrancos. Esta situación pone de relieve las deficiencias en la coordinación entre diferentes departamentos que impactaron gravemente en la gestión de la crisis. Tanto el Consorcio Provincial de Bomberos como el Centro de Coordinación de Emergencias se culpan mutuamente por el fracaso del dispositivo que debía estar en funcionamiento.
La activación de estos agentes no implica un proceso formal complicado, sino que podría haberse gestionado a través de una simple comunicación interna. Ante el intenso escrutinio sobre la gestión de Emergencias, la falta de actuación en momentos críticos, y la ausencia de respuestas rápidas adecuadas, se abre un debate sobre la necesidad de mejorar los protocolos de acción en tales eventos climáticos extremos para evitar tragedias futuras.