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Elisa Mouliaá rechaza conciliar con Íñigo Errejón y se prepara para un conflicto legal por calumnias
La actriz se niega a retractarse de sus acusaciones, lo que abre la puerta a una querella por parte del exdiputado.
Publicado: 31 de octubre de 2025, 13:16
La actriz Elisa Mouliaá ha decidido no acudir al acto de conciliación que se llevó a cabo en el Juzgado de Primera Instancia Número 67 de Madrid, programado para las 10:00 horas del 31 de octubre, lo que despeja el camino para que Íñigo Errejón emprenda acciones legales en su contra. Errejón, exdiputado y líder de su propio partido político, ha anunciado su intención de querellarse por calumnias tras las acusaciones de extorsión que Mouliaá ha dirigido hacia él.
El acto de conciliación tenía como objetivo permitir que Mouliaá se retractara de sus afirmaciones, por las cuales Errejón solicita una indemnización de 10.000 euros. Estas acusaciones surgen en el contexto de una investigación en la que Errejón está involucrado por presunta agresión sexual hacia Mouliaá, ocurrida en una fiesta en 2021. La controversia no solo se centra en la relación personal entre ambos, sino que toca temas de gran calado social, como la violencia de género y el trato mediático hacia las víctimas. Se espera que en los próximos días se presente la querella anunciada por Errejón tras la fallida conciliación. Según fuentes jurídicas, él busca que Mouliaá reconozca que ha difundido afirmaciones falsas y retire las publicaciones en las que lo acusa de extorsionar a testigos del caso.
Las declaraciones de los organizadores de la fiesta, Borja y Soraya, han agregado más contexto a esta situación. Según se ha informado, ambos testigos han negado cualquier contacto con Errejón, indicando que fue Mouliaá quien intentó influir sobre sus testimonios. Errejón, que ha sido señalado por comportamientos machistas en el marco del feminismo, enfrenta una de las crisis más graves en la corta historia de su partido, Movimiento Sumar. El secretario general del grupo parlamentario, Txema Guijarro, ha calificado el caso de Errejón como una 'bomba nuclear' para el partido.
Mouliaá y su abogado ya habían adelantado que no se presentarían al acto de conciliación, reafirmando su intención de mantener sus afirmaciones públicas. Cuando se conoció la noticia de la querella, ella respondió: "Que me pague él a mí por el calvario que me está haciendo pasar". Este enfrentamiento legal ha escalado rápidamente, atrayendo la atención mediática y el interés social sobre la violencia de género y el tratamiento de las denuncias en el ámbito público.
El acto de conciliación tenía como objetivo permitir que Mouliaá se retractara de sus afirmaciones, por las cuales Errejón solicita una indemnización de 10.000 euros. Estas acusaciones surgen en el contexto de una investigación en la que Errejón está involucrado por presunta agresión sexual hacia Mouliaá, ocurrida en una fiesta en 2021. La controversia no solo se centra en la relación personal entre ambos, sino que toca temas de gran calado social, como la violencia de género y el trato mediático hacia las víctimas. Se espera que en los próximos días se presente la querella anunciada por Errejón tras la fallida conciliación. Según fuentes jurídicas, él busca que Mouliaá reconozca que ha difundido afirmaciones falsas y retire las publicaciones en las que lo acusa de extorsionar a testigos del caso.
Las declaraciones de los organizadores de la fiesta, Borja y Soraya, han agregado más contexto a esta situación. Según se ha informado, ambos testigos han negado cualquier contacto con Errejón, indicando que fue Mouliaá quien intentó influir sobre sus testimonios. Errejón, que ha sido señalado por comportamientos machistas en el marco del feminismo, enfrenta una de las crisis más graves en la corta historia de su partido, Movimiento Sumar. El secretario general del grupo parlamentario, Txema Guijarro, ha calificado el caso de Errejón como una 'bomba nuclear' para el partido.
Mouliaá y su abogado ya habían adelantado que no se presentarían al acto de conciliación, reafirmando su intención de mantener sus afirmaciones públicas. Cuando se conoció la noticia de la querella, ella respondió: "Que me pague él a mí por el calvario que me está haciendo pasar". Este enfrentamiento legal ha escalado rápidamente, atrayendo la atención mediática y el interés social sobre la violencia de género y el tratamiento de las denuncias en el ámbito público.