Progresista 81.6%Conservador 18.4%

Elecciones en Países Bajos: Los liberales progresistas empatan con la ultraderecha en un resultado histórico.

Rob Jetten, líder del D66, celebra su éxito, mientras Wilders enfrenta fuertes vetos a una posible coalición.

Publicado: 30 de octubre de 2025, 07:45

Las elecciones legislativas anticipadas en Países Bajos han culminado en un sorprendente empate entre el partido liberal progresista Demócratas 66 (D66), liderado por Rob Jetten, y el ultraderechista Partido de la Libertad (PVV) de Geert Wilders, con ambos partidos obteniendo 26 escaños en el parlamento. Este resultado marca un cambio significativo en el panorama político neerlandés, donde el D66 ha logrado incrementar su representación de solo 9 escaños en las elecciones anteriores. A pesar de esto, el PVV ha experimentado una notable caída al perder 11 escaños, dado que en las elecciones de hace dos años fue la fuerza más votada con 37 diputados. La participación electoral ha sido intensa, con el 98% de los votos escrutados y un pronóstico que muestra una diferencia mínima de alrededor de 2,300 votos a favor de D66. Sin embargo, el panorama para Wilders es complicado, ya que enfrenta vetos significativos de otros partidos debido a su estilo de liderazgo y políticas. Todos los principales partidos han descartado la posibilidad de formar una coalición con el PVV, lo que complicará la formación del nuevo gobierno.

En el contexto actual, las negociaciones para un nuevo gobierno se anticipan complejas debido a la fragmentación del parlamento, donde se necesitan al menos 76 escaños para formar mayoría. Se espera que Jetten busque alianzas con partidos del centro y del centro-izquierda, y ya ha apuntado al VVD y al CDA como opciones para una coalición de gobierno. A su vez, la posible inclusión de la coalición social ecologista podría ser clave para alcanzar los números necesarios. Este escenario representa un cambio notable después de la legislatura anterior, caracterizada por la influencia de la ultraderecha.

Jetten, con 38 años, ha sido el rostro joven que ha logrado conectar con un electorado cansado del extremismo y ha prometido un camino hacia una política de estabilidad, asegurando que “millones de neerlandeses han dicho adiós a la política del negativismo, del odio y del ‘no se puede’”. Las encuestas previas auguraban un batacazo electoral para el VVD de Mark Rutte, quien a pesar de perder dos escaños, logró mantener una base sólida de 22. Además, la renuncia del líder socialdemócrata Frans Timmermans, tras la caída a 20 escaños de su alianza, ha marcado un momento de cambio significativo en la política progresista neerlandesa.

En comparación con el sufrimiento de Wilders y su partido, los resultados sugieren que la política antiinmigración y la retórica islamófoba de la ultraderecha han comenzado a perder atractivo entre los votantes. Durante su discurso de celebración, Jetten se mostró emocionado, destacando que este podría ser el mejor resultado en la historia de D66 y proyectando la idea de una coalición centrada en la esperanza y la cooperación. Si las proyecciones se confirman, el D66 y Jetten podrían ser el futuro del liderazgo político neerlandés, marcando un movimiento hacia un gobierno que aspire a evitar el extremismo en la política del país.