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Elecciones de medio mandato en Estados Unidos: el control del Congreso en juego

El 3 de noviembre se deciden la Cámara de Representantes y un tercio del Senado de EE. UU.

Publicado: 1 de noviembre de 2026, 19:34

El próximo 3 de noviembre, Estados Unidos celebrará las elecciones de medio mandato, conocidas como ‘midterms’, que representan una oportunidad crucial para los votantes de evaluar la actuación del presidente Donald Trump y decidir la composición del Congreso. En estas elecciones se renueva toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, lo que puede cambiar drásticamente el equilibrio de poder en Washington.

En la Cámara de Representantes, los 435 escaños están en juego. Actualmente, los republicanos tienen una mayoría muy ajustada, con 219 escaños frente a 214 demócratas y dos vacantes. Las encuestas más recientes sugieren que los demócratas tienen una ventaja promedio sobre los republicanos del 8,4%, lo que podría traducirse en que logren obtener más del 51% de los votos, frente al 43% de los republicanos. Además, el mercado de predicción Polymarket otorga a los demócratas un 94% de probabilidad de ganar la Cámara de Representantes, lo que podría llevarles a conseguir al menos 235 escaños, superando la mayoría necesaria de 218.

En cuanto al Senado, 35 de los 100 senadores están en disputa. Las encuestas también prevén un posible avance para los demócratas, que necesitarían ganar cuatro escaños para retomar la mayoría. El promedio de encuestas indica que los demócratas podrían alcanzar 51 senadores, cuatro más que los republicanos. Sin embargo, esta batalla senatorial será más complicada, ya que solo un tercio de los senadores están en juego y la mayoría actual de 53 escaños es republicana.

Las elecciones de medio mandato suelen resultar desfavorables para el partido del presidente en ejercicio, y este patrón histórico podría verse repetido en esta ocasión. Desde la Segunda Guerra Mundial, a menudo el partido en la Casa Blanca ha perdido escaños en el Congreso durante estas elecciones. De hecho, en 2018, los demócratas lograron recuperar la Cámara de Representantes en un contexto similar. Las dificultades que enfrenta el partido republicano este año podrían verse intensificadas por la creciente insatisfacción de los votantes con la gestión económica y otros temas de actualidad, como el aumento de los precios de la gasolina y la crisis en Irán.

Los resultados de estas elecciones no solo determinarán el control del Congreso, sino también la capacidad de Donald Trump para avanzar en su agenda política en los próximos años. Se anticipa que una victoria demócrata podría permitirles hacer una oposición más efectiva, confrontando las iniciativas legislativas del Gobierno y posiblemente iniciando procedimientos de impeachment si así lo consideran necesario.

La atención se centrará en los estados clave como Alaska, Iowa, Kansas, Maine, Míchigan, Ohio y Texas, donde tanto republicanos como demócratas están invirtiendo considerablemente para asegurar cada voto. Cualquiera que sea el resultado, las elecciones de medio mandato serán un evento determinante que marcará el futuro político de Estados Unidos en los últimos dos años de mandato de Trump.