Progresista 52.7%Conservador 47.3%
El Tribunal de Casación francés decidirá sobre la financiación irregular de la campaña de Sarkozy en 2012
Una condena podría sumar otro capítulo a la complicada carrera judicial del ex presidente francés.
Publicado: 26 de noviembre de 2025, 13:48
Nicolas Sarkozy se encuentra nuevamente en el epicentro de un conflicto judicial, mientras el Tribunal de Casación de París se prepara para tomar una decisión crucial sobre la financiación irregular de su campaña presidencial de 2012. Este miércoles, el Tribunal Supremo francés ha confirmado la condena a seis meses de prisión, que podrá cumplir en arresto domiciliario, por la financiación irregular de su campaña electoral de 2012. Esta evaluación es especialmente pertinente dado que el ex presidente francés ya enfrenta múltiples condenas, siendo esta la segunda condena firme tras conocer la ratificación de la pena que recibió en un caso de corrupción y tráfico de influencias por la financiación de su campaña de 2007 con dinero del dictador libio Muamar el Gadafi.
La fiscalía argumenta que, a pesar de que Sarkozy no fue considerado imputado directo en el esquema de financiación irregular, sí se benefició de un sistema que infló el gasto de su campaña a casi 43 millones de euros, superando el límite legal. Los jueces consideran probado que existió una financiación irregular de la campaña de 2012, que acabó con su derrota a manos de Hollande, pero en la que se gastaron 43 millones de euros, casi el doble de lo autorizado por la ley. Para ocultar este exceso, se creó un entramado de empresas y facturas falsas a través de la sociedad organizadora de eventos Bygmalion, que da nombre al caso. Sarkozy ha expresado su inocencia, denunciando la situación judicial como una persecución, pero los tribunales han desestimado su defensa, alegando que el candidato era el responsable último de las cuentas y no podía ignorar el elevado tren de campaña que exigía para intentar dar la vuelta a los sondeos que lo daban derrotado por Hollande. A pesar de sus problemas legales, sigue siendo una figura influyente en la política francesa y planea publicar un libro sobre sus experiencias en prisión.
La fiscalía argumenta que, a pesar de que Sarkozy no fue considerado imputado directo en el esquema de financiación irregular, sí se benefició de un sistema que infló el gasto de su campaña a casi 43 millones de euros, superando el límite legal. Los jueces consideran probado que existió una financiación irregular de la campaña de 2012, que acabó con su derrota a manos de Hollande, pero en la que se gastaron 43 millones de euros, casi el doble de lo autorizado por la ley. Para ocultar este exceso, se creó un entramado de empresas y facturas falsas a través de la sociedad organizadora de eventos Bygmalion, que da nombre al caso. Sarkozy ha expresado su inocencia, denunciando la situación judicial como una persecución, pero los tribunales han desestimado su defensa, alegando que el candidato era el responsable último de las cuentas y no podía ignorar el elevado tren de campaña que exigía para intentar dar la vuelta a los sondeos que lo daban derrotado por Hollande. A pesar de sus problemas legales, sigue siendo una figura influyente en la política francesa y planea publicar un libro sobre sus experiencias en prisión.