Progresista 85%Conservador 15%
El Supremo de EE.UU. respalda a Trump y reitera la prohibición de la identidad de género en pasaportes, una decisión polémica para las personas trans y no binarias.
La corte establece que solo se puede indicar el sexo asignado al nacer, eliminando la opción de género no binario “X”, lo que provoca una fuerte reacción entre activistas y juristas.
Publicado: 7 de noviembre de 2025, 13:26
El Tribunal Supremo de Estados Unidos se ha pronunciado a favor del presidente Donald Trump, ratificando su política que prohíbe a las personas trans y no binarias marcar su identidad de género en los pasaportes. Esta resolución, emitida el 7 de noviembre de 2025, afirma que los documentos deberán reflejar únicamente el sexo asignado al nacer, marcando “M” o “F”, y elimina la opción de “X”. La decisión fue tomada por una mayoría de seis jueces conservadores, mientras que tres juezas progresistas criticaron el fallo, advirtiendo que podría contribuir al daño a las personas vulnerables. En un voto disidente, la jueza Ketanji Brown Jackson argumentó que esta decisión coloca a los ciudadanos transgénero en riesgo, permitiendo que el Gobierno considere que las identidades trans son “falsas”.
Activistas y organizaciones han expresado su preocupación sobre la seguridad de las personas trans y no binarias, señalando que la falta de un documento que refleje su identidad de género podría llevar a situaciones de acoso y violencia. Desde que Trump asumió la presidencia, su administración ha implementado políticas que han generado controversia en torno a los derechos de la comunidad LGTBIQ+, lo que ha generado un debate sobre la igualdad y la autodeterminación en Estados Unidos.
La implementación de esta norma ha desatado una amplia discusión sobre las complicaciones del reconocimiento legal de la identidad de género y ha motivado la previsión de acciones legales en respuesta a estas políticas restrictivas. La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) ha adelantado que continuará luchando contra esta política en los tribunales, argumentando que viola tanto la legislación federal como el derecho constitucional a la igualdad ante la ley. Esta decisión se enmarca en una serie de resoluciones del Tribunal que han favorecido sistemáticamente las políticas impulsadas por Trump, afectando no solo a la comunidad trans, sino también a otras áreas de derechos civiles.
Activistas y organizaciones han expresado su preocupación sobre la seguridad de las personas trans y no binarias, señalando que la falta de un documento que refleje su identidad de género podría llevar a situaciones de acoso y violencia. Desde que Trump asumió la presidencia, su administración ha implementado políticas que han generado controversia en torno a los derechos de la comunidad LGTBIQ+, lo que ha generado un debate sobre la igualdad y la autodeterminación en Estados Unidos.
La implementación de esta norma ha desatado una amplia discusión sobre las complicaciones del reconocimiento legal de la identidad de género y ha motivado la previsión de acciones legales en respuesta a estas políticas restrictivas. La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) ha adelantado que continuará luchando contra esta política en los tribunales, argumentando que viola tanto la legislación federal como el derecho constitucional a la igualdad ante la ley. Esta decisión se enmarca en una serie de resoluciones del Tribunal que han favorecido sistemáticamente las políticas impulsadas por Trump, afectando no solo a la comunidad trans, sino también a otras áreas de derechos civiles.