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El rey Carlos III retira el título de príncipe a Andrés en un acto respaldado por políticos y el gobierno británico
La decisión se enmarca en las acusaciones contra Andrés y ha sido aclamada como un mensaje poderoso para las víctimas de abusos.
Publicado: 31 de octubre de 2025, 20:41
En un movimiento significativo, el rey Carlos III ha decidido retirar el título de príncipe al hermano de la corona, Andrés, en medio de acusaciones graves que han manchado la reputación de la familia real británica. La decisión, confirmada por el Palacio de Buckingham, ha generado una mezcla de conmoción y apoyo en todo el Reino Unido, donde políticos de diversos partidos han elogiado la medida como un acto de valentía y justicia.
La acción de despojar a Andrés de su título y honores fue respaldada por el primer ministro británico, Keir Starmer, quien subrayó el apoyo del gobierno a las víctimas de los "despreciables crímenes" de Jeffrey Epstein, específicamente a Virginia Giuffre, quien ha acusado a Andrés de abuso. Esta decisión no solo implica la pérdida del título de príncipe, sino que Andrés también será despojado de su residencia en Royal Lodge, donde había vivido con su familia.
Políticos de diversos partidos han reaccionado de manera entusiasta a la decisión del rey, encabezando la lista quienes la calificaron como "valiente" y un mensaje poderoso a las víctimas de abusos, aunque las reacciones han sido mixtas en el Reino Unido. Andrés ha dejado de ser príncipe y su nuevo nombre será Andrés Mountbatten Windsor, y se prevé que se traslade a una residencia en Sandringham, propiedad de la familia real, a tres horas de Windsor. Andrés ha negado repetidamente las acusaciones de Giuffre y otros, añadiendo una capa de controversia a su expulsión de la casa real.
Además, los informes sugieren que su situación judicial sigue siendo delicada, ya que su nombre permanece en los documentos del caso Epstein en Estados Unidos. Andrés, aunque no tiene causas abiertas en el Reino Unido, podría ser llamado a declarar si surgen nuevas pruebas o testimonios en su contra. La angustia pública por su comportamiento y lo que sucedió con Epstein permanece palpable, con una creciente presión sobre la monarquía para distanciarse del escándalo.
Los vecinos de Sandringham han expresado su descontento ante la inminente llegada del expríncipe, mientras que su exesposa, Sarah Ferguson, no lo acompañará en esta nueva etapa. Los medios han revelado que su manutención será cubierta por el rey Carlos III, quien le proporcionará una suma considerable, generando un debate sobre la justicia de estos arreglos. A pesar de estos cambios, Andrés conserva un derecho fundamental como hermano del rey: sigue siendo parte de la línea de sucesión al trono británico, ocupando el octavo puesto tras los hijos y nietos del monarca. Sin embargo, su futuro es incierto, ya que no se descarta que pueda enfrentar más problemas legales si surge nueva información relacionada con Epstein.
La acción de despojar a Andrés de su título y honores fue respaldada por el primer ministro británico, Keir Starmer, quien subrayó el apoyo del gobierno a las víctimas de los "despreciables crímenes" de Jeffrey Epstein, específicamente a Virginia Giuffre, quien ha acusado a Andrés de abuso. Esta decisión no solo implica la pérdida del título de príncipe, sino que Andrés también será despojado de su residencia en Royal Lodge, donde había vivido con su familia.
Políticos de diversos partidos han reaccionado de manera entusiasta a la decisión del rey, encabezando la lista quienes la calificaron como "valiente" y un mensaje poderoso a las víctimas de abusos, aunque las reacciones han sido mixtas en el Reino Unido. Andrés ha dejado de ser príncipe y su nuevo nombre será Andrés Mountbatten Windsor, y se prevé que se traslade a una residencia en Sandringham, propiedad de la familia real, a tres horas de Windsor. Andrés ha negado repetidamente las acusaciones de Giuffre y otros, añadiendo una capa de controversia a su expulsión de la casa real.
Además, los informes sugieren que su situación judicial sigue siendo delicada, ya que su nombre permanece en los documentos del caso Epstein en Estados Unidos. Andrés, aunque no tiene causas abiertas en el Reino Unido, podría ser llamado a declarar si surgen nuevas pruebas o testimonios en su contra. La angustia pública por su comportamiento y lo que sucedió con Epstein permanece palpable, con una creciente presión sobre la monarquía para distanciarse del escándalo.
Los vecinos de Sandringham han expresado su descontento ante la inminente llegada del expríncipe, mientras que su exesposa, Sarah Ferguson, no lo acompañará en esta nueva etapa. Los medios han revelado que su manutención será cubierta por el rey Carlos III, quien le proporcionará una suma considerable, generando un debate sobre la justicia de estos arreglos. A pesar de estos cambios, Andrés conserva un derecho fundamental como hermano del rey: sigue siendo parte de la línea de sucesión al trono británico, ocupando el octavo puesto tras los hijos y nietos del monarca. Sin embargo, su futuro es incierto, ya que no se descarta que pueda enfrentar más problemas legales si surge nueva información relacionada con Epstein.